La red mayorista de servicios de telecomunicaciones llega a su quinto aniversario en 2021. Sus líderes, una amalgama de operadores españoles, mexicanos y financieros estadounidenses interesados en ese sector, deslizaron hace tiempo que la rentabilidad de este proyecto, único en su tipo, llegaría entre el segundo y tercer año de operación, y después de un lustro de montada la primera torre por el concesionario Altán Redes, quien administra el espectro de los 700 MHz y construye la infraestructura donde se soporta la llamada Red Compartida de México.

En el camino, el concesionario Altán ha tropezado con las tramitologías locales que retrasan los despliegues de red; con el encarecimiento de insumos a doble dígito; con el dilema de comprar más bandas para fortalecer su red y hasta ha chocado con Verizon por explotar su propio espectro en la frontera común de México con Estados Unidos y con las descargas judiciales de Rivada Networks por la licitación de la red, quien nunca consiguió la razón en tribunales; aparte, la GSMA le hizo el feo cuando quiso afiliarse a su organización; no obstante, hoy ya es miembro.

Altán también ha potenciado alianzas con Axess Networks e Hispasat para crecer su mancha de cobertura por medio del satélite y se congracia con la sociedad mexicana, al sumarse con accesos a los contenidos de la estrategia de aprendizaje a distancia Aprende en Casa III de la Secretaría de Educación Pública.

Sobre todo, Altán Redes ha sido obligada a redefinir sus planes de expansión de cobertura para empatarlos con las directrices de conectividad social en los que piensa este gobierno, y ahora enfrenta, como todo el sector mexicano de telecomunicaciones, un ambiente económico con pinta de caer 9.97% en el año, pero presionado por seguir tirando red para consumidores con impagos.

La compañía confía en que pronto la Red Compartida será un negocio pleno, aún con la función social que tiene esa operación de llegar hasta los desconectados de México.

La Red Compartida cumple al menos con su función de ser mayorista. Al arranque de diciembre contaba ya con 60 clientes que le han contratado capacidad para revender 114 servicios entre telefonía e Internet y sobre una red que no existía hace cinco años a la que ahora se conectan 1.5 millones de suscriptores únicos que antes tenían más complicado acceder a un servicio móvil o fijo inalámbrico, porque la red de Altán también entra por el segmento fijo a los hogares con ofertas de Internet de alta velocidad, a través de terceros, incrementando más el uso de esta red.

Entre los clientes y socios de negocio de la Red Compartida aparecen gigantes del sector como Izzi Telecom, Bestphone, Operbes, Cablemás y otras filiales de Grupo Televisa; también destacan Telmex, Telesites y Telcel, relacionados de alguna manera con América Móvil. Y una veintena de operadores móviles virtuales, que como la red de Altán, también quieren despegar en el mercado. Telcel, Izzi y AT&T están entre los que se han apurado a colocar paquetes similares a los promovidos por Altán.

Y en dinero, no es que Altán Redes apueste la Red Compartida a los operadores móviles virtuales, la empresa presume que el nicho ha incrementado en 54.6% el parque de líneas y en 26.7% los ingresos. De ahí los ánimos que tiene la compañía sobre el segmento, según una comunicación con este medio.

En cobertura esto se traduce como un alcance para dar servicio a 48 regiones urbanas y 76 pueblos mágicos o 66 millones de mexicanos —59.7% de la población—. Esa es, a diciembre de 2020, el crecimiento de la Red Compartida, cuando otros competidores históricos, por ejemplo el operador Axtel es desmembrado por sus dueños por no poder más en el mercado masivo y por no hacer más sentido a su holding en participar en el mercado empresarial.

Estos datos alejan aquellos comentarios del 2016 respecto a que la Red Compartida sería el “Fobaproa de las telecomunicaciones”, aunque versiones de la industria apuntan a que Altán Redes y I Squared Capital coquetean para sumar inversiones en la Red Compartida, de cara a que debe llegar con su cobertura al 92.2% de la población en el 2024, en septiembre, cuando acabe el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.

“La red mayorista de Altán es la que más usuarios ha sumado este año. Este crecimiento ha sido posible por las ofertas realmente disruptivas e innovadoras que Altán Redes ha lanzado al mercado, destacando la oferta de referencia de 200 pesos ilimitado en voz y datos (…) A pesar de la pandemia y crisis económica, el sector de los OMV es el que más ha crecido este año, quienes cubren una gran cantidad de nichos de mercado a través de nuevos canales y con los precios más accesibles”, dijo la compañía respecto a si la Red Compartida será rentable en 2021.

“A pesar de la pandemia y de la crisis económica, el compromiso de Altán está con México, de seguir desplegando la infraestructura que permita llevar Internet de alta velocidad a todo el país, con los mejores precios y con ello impulsar la competitividad y la inclusión digital (…) Altán Redes cumple con su compromiso de democratizar las telecomunicaciones y aumentar la competitividad en el sector, para el beneficio de nuevos jugadores y usuarios finales”.

Altán asegura que será aliado de CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos (CFE T&IT) —del gobierno federal—, ya que dejó disponible su red 4.5G para ir juntos a cubrir el 7.2% de la población mexicana que vive en pueblos con menos de 5,000 habitantes antes de enero del 2022. Relacionado, Altán además tiene derecho a explotar un par de hilos de fibra óptica de CFE, aunque se desconoce todavía el nivel óptimo de esa infraestructura y cómo ésta pudiera hacer sinergia con la infraestructura de Altán, pues fue construida hace una década y no está claro tampoco qué tramos le funcionarían mejor a la Red Compartida.

El otro reto de la Red Compartida está en cómo aumentar tráfico. La compañía explota 90 MHz de frecuencias en la banda de 700, el 13% de todas las bandas disponibles para telecomunicaciones masivas en México al 2020, de acuerdo con el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), por ello, primero Telefónica y luego Telcel, han cuestionado la entrega de una alta cantidad de señales a Altán y con un criterio distinto en cumplimiento fiscal.

Con las respectivas asimetrías respecto a otros competidores minoristas y al mayoreo, el tráfico de esa red es aún menor, porque en el supuesto de que todo el tráfico de los operadores móviles virtuales cursara sobre la Red Compartida —media docena de ellos corre sobre las redes de AT&T, Telcel y Movistar—, representa apenas el 0.6% del tráfico medido en minutos; el 1.7% de participación del mercado móvil y consumen 4,587 terabytes, según el IFT en su último informe estadístico de 2019.

Cisco Systems predijo en 2017 que el tráfico de datos en México amentaría siete veces en 2021 frente al dato de ese año, cuando esa tecnológica no previo un 2020 de pandemia y el tráfico móvil sería dos veces más frente al tráfico de Internet fijo. Aparte, la economía mexicana crecería 3.6% en 2021, según la OCDE, valores a observar por Altán Redes para prever si alcanzará la rentabilidad con la Red Compartida en 2021.