El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) está por definir si en el traspaso particular de seis estaciones de radio AM/FM, de un paquete general de 13 emisoras en que consistió toda una compraventa de julio de 2015, existió una intención de obstaculizar la competencia de ese negocio en los mercados de Ciudad Juárez, la Ciudad de México y Uruapan.

Las estaciones cuya cesión de derechos están siendo investigadas por el regulador son la XHEPR-FM 99.1, XHEM-FM 103.5, XHIM-FM 105.1 y la XHNZ-FM 107.5 de Ciudad Juárez, Chihuahua; también la XEUR-AM 1530 de la Ciudad de México y la XEIP-AM 750 de Uruapan, Michoacán.

Estas emisoras formaron parte de toda una transacción que involucró a una docena de frecuencias que cambiaron de manos entre julio y octubre de 2015 entre empresas subsidiarias de Grupo ACIR y Grupo Radiorama, a su vez, dos de los siete grupos radiofónicos de mayor presencia en México por número de estaciones y alcance de cobertura y audiencia, pues sumadas sus frecuencias, las compañías acumulan unas 540 estaciones AM/FM, más otras 30 exclusivamente por Internet y con presencia física en las 30 ciudades de mayor relevancia del país.

El IFT ordenó el 11 de marzo de 2020 la resolución del expediente AI/IO-001-2016, una investigación iniciada por la Autoridad Investigadora (AI) de este órgano autónomo en agosto de 2016 ante la sospecha entonces de una serie de concentraciones irregulares de radio en esas plazas.

En julio de 2019, la Autoridad Investigadora halló indicios de una concentración ilícita en al menos dos mercados relevantes objeto de toda la transacción en general, pero entonces, conforme el proceso de investigación que ya hilaba cinco etapas, el dato de los actores o de las plazas no fueron revelados por esa oficina del IFT.

Conforme documentos del regulador, la operación entre las filiales de Radiorama y Grupo ACIR repercute en que uno de esos dos grupos ha rebasado los umbrales de participación del negocio en dos de esos mercados relevantes y éstos se han vuelto altamente concentrados, esto provocaría entonces que un nuevo agente económico con interés en transmitir radio allí enfrentaría barreras de entrada al negocio.

La Autoridad Investigadora destaca además que si bien una de las partes, como grupo en general, podría ser nuevo actor en alguno de los mercados investigados, sus accionistas ya tienen presencia allí por el hecho de también ser socios en el otro grupo radiofónico parte de la operación.

Esto llevó ya a la Autoridad Investigadora del IFT a emplazar a los agentes económicos para advertir de los hechos y, en su caso —una vez que se haga pública la resolución definitiva— a establecer las medidas regulatorias pertinentes para devolver el equilibrio en los mercados objetos de la investigación, con el fin de alejar toda existencia de un agente económico con poder sustancial de mercado.

Mientras la investigación AI/IO-001-2016 prosiguió su curso entre los años 2016 y 2020, los empresarios adquirientes de las señales consiguieron la renovación de los títulos de concesión de las estaciones en el año 2018, por un valor global de 17 millones 513,535 pesos y por una vigencia de veinte años, todo esto por no existir impedimento legal para los refrendos.

Conforme el acuerdo P/IFT/110320/94 del 11 de marzo pasado, el regulador informará en las siguientes semanas el resultado definitivo de la investigación AI/IO-001-2016.

Según el histórico de documentos que dan cuenta de la operación en general, entre agosto y octubre de 2015, las partes interesadas solicitaron al IFT la aprobación de la cesión de derechos de trece frecuencias de espectro; diez en una ocasión y tres más en una siguiente solicitud. En total, los concesionarios habían solicitado la cesión de obligaciones y derechos de 16 títulos de concesión, principalmente de frecuencias de espectro AM/FM.

El 1 de marzo de 2016, ya con la aprobación en octubre de 2015 del pleno del IFT a la operación, se conoció que ésta se tuvo por no notificada ante la Unidad de Competencia Económica (UCE), debido a que ninguna de las partes presentó toda la documentación para inscribir en definitiva la información de todas las concentraciones.

Este fue el hecho hizo sospechar a la Autoridad Investigadora y entonces hizo público el 22 de agosto de 2016 en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el arranque de sus investigaciones para esclarecer esta historia.

“Los hechos investigados consistieron en trece probables concentraciones ilícitas previstas en el artículo 62 de la LFCE, derivado de la cesión de los derechos y obligaciones establecidos en los referidos trece títulos de concesión para el uso, aprovechamiento y explotación comercial de frecuencias del espectro radioeléctrico restar el servicio de radiodifusión sonora”, escribió entonces la Autoridad Investigadora, aunque ahora podría tratarse de seis concentraciones irregulares.

El 12 de agosto y el 14 de octubre del año 2015, los ahora excomisionados Fernando Borjón, Ernesto Estrada, Adriana Labardini y María Elena Estavillo advirtieron claramente sobre potenciales efectos contrarios a la competencia en el mercado de radio AM/FM en las ciudades donde ocurrió el traspaso de las frecuencias:

“Incluso las cesiones son entre familiares por consanguineidad y entonces están dentro del mismo grupo, pero hay casos relevantes como éste sin que esté yo en contra o a favor, pero es el Grupo ACIR cediéndole a Grupo Radiorama; la cesionaria no cuenta con otras concesiones, pero sus accionistas sí en la misma plaza”, manifestó entonces uno de los hoy excomisionados, diez meses antes de que la AI iniciara la investigación AI/IO-001-2016.