Francisco Hernández Juárez, secretario general del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM), informó que el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) redefinió el calendario de hitos para cumplir con la separación funcional de Telmex, prevista para el primer trimestre de 2019, pero que ahora ocurrirá en enero de 2020.

“Es una decisión que nos da un respiro y para mantener la lucha por revertir esta decisión de la separación funcional y afinar las tareas; focalizarlas y lograr que así que no ocurra dicha división. No será sencillo. Esta decisión de llevar al 2020 la separación, se dio por varios factores y a solicitud de la propia empresa”.

No obstante, dijo el dirigente de los telefonistas, el IFT solicitó que en el mes de septiembre se envíe la lista de los trabajadores que serán separados de Telmex: “están pidiendo 18,000 activos y 18,000 jubilados; creemos que eso es inadmisible para el sindicato. Continuaremos en la lucha por todas las vías legales que estén en nuestro alcance; por las vías laborales y creemos que tenemos la razón y no vamos a desistir en en nuestro empeño”, dijo.

Destacó que el sindicato, de manera paralela, lleva a cabo su emplazamiento a huelga por revisión salarial y se presentó la demanda de salario por 25% de incremento. “Es difícil, porque la empresa este año no tuvo utilidades. El daño que le ha hecho el IFT es muy serio, porque ha desfinanciado a la empresa, pero aun así nosotros no perdemos la esperanza de tener un buen arreglo”.

Hernández Juárez explicó que los telefonistas sindicalizados tienen confianza en que este gobierno marque pronto una pauta de lo que será su política pública para el desarrollo de las comunicaciones del país, porque el IFT, de acuerdo con los gobiernos de Enrique Peña Nieto, Vicente Fox y Felipe Calderón el aspecto central era la competencia.

“Que la competencia por sí sola resuelve todo y que el mercado por sí solo resuelve todo, y ya vieron que no, simplemente Telmex tiene presencia en 24,000 poblaciones del país, la competencia sólo le está peleando en 2,000, por qué, porque en los otros no ganan dinero, porque los otros no les interesa invertir, porque los otros son zonas rurales, zonas de bajos ingresos y la competencia no va a donde no va ganar dinero”.

En ese sentido, detalló dejar que sea la competencia que resuelva el mercado, y “luego confiscar la red a la empresa más importante del país y que contribuyó a llevar el servicio telefónico a todo el país, hace que ellos no quieran invertir ya, y hace que la competencia no invierta porque le regalan el servicio de esa infraestructura. Entonces muy mal en IFT, además de ilegal”.

Destacó que existe una luz de esperanza: “tuvo que retrasar la separación para enero del 2020 y esperamos en este año lograr que el tribunal tome en cuenta nuestro amparo y que le diga al IFT que tiene que cambiar de decisión o lograr que se defina una nueva política pública”.