En la Ciudad de México, 31 estaciones de radio o 44.28% de las 70 emisoras entre AM y FM que cubren esta plaza transmiten un noticiero matutino y más de un tercio de ellas también lo hacen por las tardes y/o por las noches; y sin contar además los cortes informativos que ocurren entre los programas de esas mismas señales y aquellos que igualmente se divulgan desde estaciones musicales o emisoras con otro tipo de programación hablada.

A simple escucha, los noticieros ocuparían cerca de la mitad de los espacios totales en la radio capitalina, pero en el análisis fino los programas informativos suenan en el 53.44% de las estaciones, al menos en lo que toca a las mañanas, porque descontando que en la radio de la capital existen cinco estaciones AM de dos concesionarios distintos que llevan varios meses fuera del aire; que otras dos emisoras de tipo social todavía no lanzan su señal de FM y que estaciones de Toluca, Tulancingo y Cuernavaca también se escuchan aquí, entonces la oferta real de señales radio originadas para los capitalinos se reduce a 58 emisoras y de las que 31 transmiten, por lo menos, un noticiero durante el día.

A los programas de noticias generales también se les han sumado nuevos conceptos informativos de tipo económico o relacionados con los espectáculos, que ahora incrementan las alternativas de información para aquellos que no oyen noticieros culturales, generalistas o deportivos que también ya existían. Aparte están los influencers que brincaron de YouTube o Facebook a la radio comercial para intentar hacer noticieros a su manera. 

Pero aunque la pluralidad en la radio ha tomado fuerza en los últimos dos años con la salida, arribo y migración de personalidades de la comunicación de una estación a otra o con el traspaso de frecuencias de un grupo radiofónico a otro, los líderes de las audiencias en el cuadrante continúan siendo los mismos tres y el primer lugar de todos, en lo que toca a noticieros, está casi tres veces adelante del siguiente competidor en el share combinado AM/FM y al doble si sólo se compara el dato de la FM.

Este ambiente, consideran expertos que analizan temas de audiencias y contenidos de radiodifusión, si bien nutre a la radio capitalina con nuevas voces y grupos radiofónicos que entran por primera vez al mercado de la Ciudad de México a competir a grupos históricos, exhibe que los nuevos concesionarios también replican recetas de operación de frecuencias ya probadas y que para asegurar rating, contratan a comunicadores ya conocidos o fabricados y desechados por la televisión, por lo que la innovación, más allá del resultado de la única migración de señal AM hacia la FM que se ha dado en esta plaza desde 2017, es escasa y se necesita en un momento en que el gobierno federal ha redefinido sus criterios de asignación de pauta publicitaria.

“Nos están hablando más voces, pero estamos escuchando a los mismos que se fueron y volvieron o que cambiaron de estación. Hay movimientos con Radio Centro, W Radio, Radio Mil, Central FM, Grupo Siete... E incluyo a El Heraldo y a los youtubers también, pero estamos hablando de los mismos (…) Los empresarios de radio no están arriesgando, no se escucha; no apuestan por voces nuevas o formas novedosas que digan las cosas de otro modo. Se están yendo por lo ya conocido y esa no es una buena sintonía con las audiencias”, expone Claudia Benassini, especialista en contenidos y radiodifusión de la Universidad La Salle.

En menos de dos años, la radio capitalina, que además es piloto de noticieros que viajan en cadena nacional a todo México, vio que comunicadores como Leonardo Curzio migrara de NRM Comunicaciones a Grupo Fórmula; que Carlos Loret de Mola dejara Radio Fórmula para ir a Universal Stereo y de ahí a W Radio; que Sergio Sarmiento dejara Radio Red para comunicar desde El Heraldo; que Carmen Aristegui volviera a la FM a través de Radio Centro; que Julio Hernández saltara de La Jornada al 97.7; que Brozo se hiciera de un espacio con una enteramente nueva estación y que Pedro Ferriz de Con regrese al micrófono con un noticiero por la vía de la ahora XFM 92.1, hasta hace unos días una estación netamente musical. 

Y en el camino quedan patentes los casos de Adela Micha, Jesús Martín Mendoza y los influencers que mudaron de emisora u horario, además de las compraventas de estaciones de Imagen Radio a El Heraldo Media Group y de Radiópolis al Corporativo Coral de la familia Alemán.

 “Si no queremos escuchar a los mismos de siempre, hay que cambiar. De momento, parece que no hay aportación rescatable y los influencers sólo están llenando de opiniones a la radio. Si no quieren que Fórmula continúe en el primer lugar en que ya está, hay que cambiar: que los comunicadores cuenten las noticias de distinta manera, que analicen y que sus reporteros recorran puntos de verdadero interés para el ciudadano, no para los mismos conductores; queremos escuchar nuevos puntos de vista, no sólo más voces que ya conocemos. Los conceptos se han vuelto previsibles y no miran qué hacen, por ejemplo, los noticieros locales y cómo cubren ellos a sus audiencias”, agrega Benassini, de la Universidad La Salle.

De acuerdo con la firma de mediciones de audiencia INRA, especializada en la radio nacional y mercados locales, Grupo Fórmula es líder con sus noticieros y programación hablada en la radio de la Ciudad de México.

Descontando las estaciones musicales como la “Ke-Buena” de Radiópolis, “La Z” de Grupo Radio Centro, “Exa” de MVS o “Los 40”, también de Radiópolis, que logran números generales más elevados, la 103.3 consiguió en el primer semestre de 2019 un share promedio de 2.40% y la 104.1 tuvo a su vez un share promedio de 2.50%; con esas dos estaciones donde los noticieros tienen el peso más importante, Radio Fórmula consiguió el 4.90% de todo el share de la FM de la capital y el 8.48%, sumando los datos de la 970 y 1500 de AM igualmente de su propiedad y con foco en las noticias de la mañana. Número aparte es el 3.06% del share promedio semestral logrado por Fórmula Femenina que viaja por la 1470 de AM. 

Tras las estaciones de Grupo Fórmula que dedican más peso a las noticias, INRA informa que NRM Comunicaciones consiguió el 2.07% del share promedio semestral en FM y 1.45% en AM, para un total de 3.52 por ciento. Más atrás se ubicó Grupo ACIR, con 88.9 Noticias, que consiguió en el primer semestre un share promedio de 2.49%, por el 2.20% de Radio Centro con la 97.7 FM; el  2.05% de MVS Comunicaciones con la 102.5 y el 1.79% de W Radio de Radiópolis. Aire Libre, que también transmite un noticiero matutino con el personaje Brozo de Víctor Trujillo, tuvo un share promedio de 1.11% en la primera mitad de 2019.

Medidos estos números con aquellos de la primera mitad de 2018, Grupo Fórmula mantiene el mayor share en el horario matutino, entre las siete y diez de la mañana; aun cuando su share pasó de 8.68% a 8.48% por un nuevo ambiente de mercado un año después. Lo mismo ocurrió con NRM Comunicaciones, en tanto que Grupo Radio Centro y Grupo ACIR quitaron audiencia a MVS Comunicaciones, a la vez que Aire Libre hizo irrupción con un noticiero en la radio de la capital.

Debido a que El Heraldo Media Group recién comenzó la operación de la 98.5 y que Grupo Siete lanzó hace una semana XFM 92.1, INRA desvelará más adelante los resultados de sus investigaciones para esos nuevos conceptos. 

A la fecha, un 39.6% de los mexicanos son asiduos a escuchar radio diariamente, en comparación con el 80% que mira televisión, de acuerdo con análisis del Instituto Federal de Telecomunicaciones, pero el público de radio es más estable, por lo que los nuevos conceptos deben conservar a los escuchas a través de propuestas novedosas que retengan y crezcan los ingresos, pero también a los públicos, plantea Jorge Bravo, analista en Digital Policy & Law:

“Lo importante no es que haya mucha oferta de noticiarios sino que se conserven los escuchas y no disminuyan los ingresos de las radiodifusoras. Según la encuestas de contenidos de radiodifusión del IFT la radio se mantiene estable y es una buena señal a pesar de la saturación de espacios noticiosos”, dice Jorge Bravo, de DPL.

“El problema es la redundancia de líderes de opinión, de formatos que tratan las mismas noticias casi siempre y la escasez de análisis serio, porque hay mucha opinión y comentarios, pero sin investigación. Están de moda las noticias y eso les permite a las emisoras y sus conductores tener algún elemento de influencia política, pero no hay ni originalidad, ni creatividad ni innovación en los noticiarios. Ciertamente se pulveriza la audiencia que empieza a recibir contenidos sin calidad, aunque en abundancia”.