El trasfondo de las actuales tensiones comerciales entre Estados Unidos y China se relaciona estrechamente con su disputa por el liderazgo económico y tecnológico a nivel mundial, afirmó la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

En el 2017, dos empresas tecnológicas chinas, Huawei y ZTE, presentaron el mayor número de solicitudes en el marco del Tratado de Cooperación en Materia de Patentes de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).

Éste permite solicitar la protección de una invención mediante la presentación de una única solicitud internacional de patente en un gran número de países, sin necesidad de cursar por separado varias solicitudes nacionales.

En total, China fue el segundo usuario del Tratado de Cooperación en Materia de Patentes en el 2017, detrás de Estados Unidos y desplazando en ese año a Japón.

En suma, durante las últimas décadas, China ha cerrado o reducido notoriamente las brechas que mantenía respecto de Estados Unidos en diversas variables económicas.

La Cepal destacó que el Producto Interno Bruto de China es el mayor del mundo desde el 2014 (medido en paridad del poder adquisitivo) y el segundo más grande si se mide en dólares corrientes. También es el principal productor manufacturero mundial desde el 2010 y el primer exportador de bienes desde el 2009 (por el contrario, el predominio de Estados Unidos en el comercio de servicios se mantiene sin contrapeso).

Desde el 2008, China se ha situado como el segundo receptor mundial de Inversión Extranjera Directa y en el 2016 fue el segundo mayor inversionista extranjero.

A su vez, el déficit comercial de bienes de Estados Unidos con China casi se ha quintuplicado durante el presente siglo, ya que pasó de 84,000 millones de dólares en el 2000 a 396,000 millones de dólares en el 2017.

Mientras tanto, en promedio, el monto de las importaciones estadounidenses desde China ha cuadruplicado el monto de sus envíos a ese país desde el 2010.

Los mayores déficits se registran en computadoras y otros productos de la electrónica, equipos eléctricos y manufacturas misceláneas. Una fracción significativa de las importaciones desde China, especialmente en el sector de la electrónica, corresponde a productos manufacturados por empresas estadounidenses con operaciones en ese país (por ejemplo, Apple e Intel).

Con la excepción del equipo de transporte, Estados Unidos sólo registra superávits con China en sectores ligados a los recursos naturales.

En contraste, Estados Unidos tiene un superávit creciente con China en el comercio de servicios, que pasó de poco más de 30,000 millones de dólares en el 2014 a poco más de 40,000 millones de dólares en el 2017, según datos de la Oficina del Censo de EU.

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