Andrés Manuel López Obrador, virtual presidente electo de México, se reunió en privado con integrantes del poderoso Grupo Monterrey, antes conocido como el G10, con quienes acordó iniciar una nueva época, y crear —entre el nuevo gobierno y la IP— condiciones de crecimiento y de bienestar en todas las regiones de México.

A la comida, celebrada en un restaurante de la colonia Roma, asistieron 12 empresarios del grupo, entre ellos, Rogelio Zambrano, presidente del Consejo de Administración de Cemex; Armando Garza Sada, presidente del Consejo de Administración del Grupo Industrial Alfa, así como Federico Toussaint, de Grupo Lamosa.

También asistieron Eduardo Garza T. Junco, de grupo Frisa; Juan Antonio González Moreno, presidente de Gruma; Adrián Sada Cueva, director general de Vitro, y Enrique Zambrano, presidente de Proeza, entre otros.

El anfitrión del encuentro fue el empresario Alfonso Romo, quien en su momento formó parte del G10 de Monterrey, y ahora será el jefe de la Oficina de la Presidencia en el gobierno de López Obrador.

“Una muy buena reunión, hablamos de todo, del fomento a las industrias a las empresas, la creación de empleo y bienestar”, afirmó López Obrador.

¿Ya mejoró la relación con los empresarios? —se le cuestionó.

“Se dio en buenos términos, muy buena la relación, muy buena, extraordinaria, y hablamos de los que se requiere para sacar adelante el país, que haya crecimiento económico, trabajo, que haya bienestar, es decir, cómo unirnos todos para que haya progreso con justicia en México”, respondió.

¿Garantizada la inversión, entonces? —se le insistió.

“Sí, sí, todos dispuestos a invertir y a crear empleos”, dijo Obrador.

Por su parte, Alfonso Romo expuso que al final de la campaña, fue el propio Obrador quien convocó a los empresarios “para empezar una época nueva”.

Detalló que, tras reunirse con empresarios de otras cámaras, a Obrador sólo le faltaba un encuentro con Grupo Monterrey, con quienes abordó temas como el proyecto del Tren Maya que busca construir Obrador, así como el corredor del istmo de Tehuantepec; el programa de capacitación a jóvenes para empleo; la reforestación en el país; y de una política industrial de cómo México debe producir más en el país.

“Les voy a dar un ejemplo concreto: México importa 400,000 millones de dólares y exporta 400,000 millones de dólares, solamente hay contenido nacional en 25%, si subimos el contenido nacional sin romper las reglas de los tratados, de 25 a 35%, se van a crear miles de empleos en México, sin violar nada. De todo eso se habló, fue una reunión amplia. El objetivo es abatir la pobreza, y crear condiciones de crecimiento y de bienestar en todas las regiones de México”, aseveró.

“Desde antes de la campaña, el sector empresarial ha estado muy cooperativo, ha sido crítico y constructivo porque se vale la crítica constructiva, y éste es uno de los caminos para poder entusiasmar a México para poder crecer y darles bienestar a millones de mexicanos”, indicó.

Adelantó que para septiembre López Obrador se reunirá con 4,000 empresarios de Nuevo León, y añadió que Obrador se reunirá con inversionistas de todo el país.

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