Con 100 años de existencia, la institución de asistencia privada Fundación Dondé surgió con la encomienda de brindar apoyo educativo a la niñez mexicana que vive en zonas urbano marginadas a través de 152 módulos a lo largo del país. “En estos 100 años de vida hemos atendido a más de 750,000 niños, tan sólo este año estamos apoyando a 80,000, el esfuerzo para financiar este trabajo lo hacemos a través de la red de sucursales prendarias y la red de sucursales bancarias de Fundación Dondé”, explicó en entrevista Julio Camarena Villaseñor, patrono de Fundación Dondé y consejero del banco.

Ante la emergencia sanitaria declarada en el país por los riesgos de contagio del Covid-19, Fundación Dondé ha enfocado sus esfuerzos a través de sus 380 sucursales prendarias y bancarias para ayudar a la población mexicana que no tiene acceso bancario. Cabe destacar que cuatro de cada 10 mexicanos no tienen acceso a la banca y sólo tres de cada 10 cuentan con una tarjeta de crédito.

“Gran parte de la población ha perdido su empleos, otros han visto sus ingresos radicalmente disminuidos, como los empleados del sector servicios, por ejemplo, los meseros, toda esta gente tiene sueldo mínimo más propinas, pero de pronto no pueden trabajar, les pagan el salario mínimo, pero no hay propina y así hay muchos sectores en esta área, esta parte de la población que ha sido lastimada en sus ingresos, lo más rápido para traer alimentos a su casa, para traer medicamentos, o en el peor de los casos, para hospitalizar a algún familiar enfermo, es acudir a empeñar artículos y es aquí que Fundación Dondé ha logrado muchas cosas”, explicó Julio Camarena.

El enfoque de actividades de la fundación por el momento está centrado en dar liquidez inmediata a este sector de la población que se encuentra en crisis urgente, al acercarse a Fundación Dondé, generalmente para empeñar productos, obtienen recursos por esa garantía para desempeñarla en un futuro. De acuerdo con el consejero del banco, las personas que acuden empeñan en primer rubro alhajas; en segundo lugar, aparatos electrónicos, y en tercer rubro, automóviles y motocicletas.

Uno de los conceptos que maneja Fundación Dondé es el de auto rodando, donde sólo se empeña el auto, se dejan en prenda los papeles y se lo pueden llevar para seguir trabajando con la finalidad de obtener dinero para pagar su deuda, el punto es resolver necesidades de liquidez a la sociedad.

“Si comparamos marzo del año pasado con marzo de este año se duplicó el empeño de alhajas, el incremento es como una bola de nieve, va muy rápido y se prevé que siga creciendo. Muchos bancos están cerrados, nosotros no cerraremos ninguna sucursal porque la población que no tiene acceso bancario es la única forma en que puede satisfacer su necesidad de obtener dinero en efectivo”, comentó Camarena Villaseñor.

Para Fundación Dondé, el principal reto es apoyar a la población mexicana a resolver sus urgencias financieras en un momento de crisis, “estamos convencidos de que a través de nuestras sucursales prendarias y bancarias podemos hacerlo palpable, bajo mejores condiciones que cualquier otra entidad. Lo más importante es recordar que las sucursales están abiertas en todo el país”, puntualizó el patrono de la fundación.

viridiana.diaz@eleconomista.mx