El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, afirmó este martes que Ford decidió cerrar todas sus fábricas de automóviles en el país sudamericano porque "quiere subsidios", una alegación rechazada por la empresa estadounidense.

"¿Qué quiere Ford? ¿A Ford le faltó decir la verdad, no? Quieren subsidios. ¿Quieren que sigamos dándoles 20,000 millones de reales (unos 3,600 millones de dólares) como se hizo en los últimos años? ¡No!", declaró Bolsonaro ante simpatizantes frente al palacio de la Alvorada, su residencia oficial en Brasilia.

Ford "perdió la competencia. Lo lamento", agregó Bolsonaro, sin dar mayores explicaciones sobre los montos mencionados. "La decisión de Ford Brasil y las circunstancias que la motivaron hablan por sí mismas. No hay nada más que decir", dijo a la AFP un portavoz de Ford en Estados Unidos. Ford anunció el lunes el cierre de sus tres últimas fábricas de automóviles en Brasil, en el marco de una reestructuración del grupo de Detroit (Estados Unidos) en Sudamérica.

La decisión dejará a casi 5,000 personas sin trabajo, en un país que tiene niveles récord de desempleo y busca salir de la recesión provocada por la pandemia de coronavirus y las medidas de aislamiento social.

"Lamento los 5,000 empleos perdidos. Ahora la prensa no dice que en noviembre creamos 414,000 empleos", dijo Bolsonaro, en referencia a las contrataciones de aquel mes.

Día de protestas

Miles de trabajadores de Ford protestaron este martes contra el cierre de todas las fábricas de automóviles de la empresa norteamericana en Brasil, anunciado el lunes de manera sorpresiva por la compañía estadounidense. Desde primera hora de la mañana, unos 3,000 trabajadores, con máscara de protección contra el coronavirus, se concentraron frente a la fábrica de Camaçari, en el estado de Bahia , y unos 500 frente a la de Taubaté, las dos que cerrarán de manera inmediata. Una tercera fábrica en Ceará  seguirá funcionando hasta el último trimestre del año.

El anuncio, en el marco de una reestructuración del grupo de Detroit (Estados Unidos) en Sudamérica, cayó como una bomba en Brasil, que tiene niveles récord de desempleo, al que se sumarán ahora casi 5,000 trabajadores de estas plantas. El mercado brasileño de Ford será abastecido en adelante a partir de la producción en Argentina, Uruguay y otros orígenes.

La decisión de la empresa multiplicó las críticas contra el gobierno de Jair Bolsonaro por sus dificultades para crear un ambiente de negocios favorable.