Wilmington.- La tormenta tropical Florence avanzaba el sábado tierra adentro en Estados Unidos descargando copiosas lluvias y provocando caídas de árboles, cortes de energía e inundaciones graves en Carolina del Norte y Carolina del Sur, donde al menos cinco personas murieron.

Aunque la tormenta fue degradada de la categoría de huracán al tocar tierra, los meteorólogos dijeron que el lento avance del sistema frontal de 560 kilómetros de extensión podría dejar inundada a la mayor parte de los dos estados afectados en los próximos días.

El Centro Nacional de Huracanes (CNH) advirtió que la tormenta arrojaría entre 76 y 102 centímetros de agua en la costa sureste de Carolina del Norte y en parte del noreste de Carolina del Sur, así como 25 centímetros en el suroeste de Virginia.

"Esta tormenta es implacable e insoportable", dijo el gobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper, a CNN. "Probablemente no haya un condado o una persona que no se vea afectada de alguna manera por esta tormenta tan masiva y violenta".

El CNH dijo que Florence avanzaba con vientos máximos sostenidos de cerca de 80 kilómetros por hora y seguía generando inundaciones catastróficas. La tormenta se ubicaba a unos 55 kilómetros al este de Myrtle Beach, en Carolina del Sur, y los meteorólogos anticipaban un avance lento al oeste.

"Se prevé un debilitamiento gradual en la medida en que Florence se mueva tierra adentro en los próximos dos días, y se espera que se degrade a depresión tropical" en la noche del sábado, dijo el centro en un boletín informativo.

El jueves, Florence era un huracán categoría 3 en la escala de cinco niveles de Saffir-Simpson, con vientos máximos sostenidos de 193 kilómetros por hora. Fue degradado a categoría 1 al tocar tierra el viernes en la costa de Carolina del Norte.

De todas maneras, la tormenta generaba estragos a su paso. Una madre y su bebé murieron cuando un árbol cayó sobre su casa en Wilmington, mientras que el padre herido del niño fue llevado al hospital. En el condado de Pender, una mujer murió de un ataque al corazón después de que los paramédicos que intentaban alcanzarla se vieran bloqueados por los escombros.

Dos personas más perdieron la vida en el condado de Lenoir. Un hombre de 78 años fue electrocutado al intentar conectar cables de extensión mientras que otro hombre falleció cuando fue derribado por los fuertes vientos.

En New Bern, Carolina del Norte, la crecida de las aguas por la tormenta arrasó la ciudad de 30.000 habitantes situada en la confluencia de los ríos Neuse y Trent.

Funcionarios en New Bern, una ciudad de principios del siglo XVIII, dijeron que más de 100 personas fueron rescatadas de las inundaciones y que el centro de la ciudad estaba bajo el agua el viernes por la tarde.

Lluvia incesante

Alrededor de 10 millones de personas podrían verse afectadas por la tormenta que, hasta el momento, ha obligado a alojar a más de 22,600 personas en 150 refugios en todo el estado, incluidas escuelas, iglesias y el estadio de baloncesto de la Universidad Wake Forest.

"Esta lluvia producirá inundaciones repentinas catastróficas e inundaciones prolongadas y significativas en los ríos", dijo el centro de huracanes.

Atlantic Beach, en las islas Outer Banks de Carolina del Norte ya había recibido 72 centímetros de lluvia, dijo el Servicio Geológico de Estados Unidos.

Los servicios públicos de Carolina del Norte estimaron que hasta 2.5 millones de residentes estatales podrían quedarse sin electricidad, dijo el Departamento de Seguridad Pública del estado.

La Casa Blanca dijo el viernes que el presidente Donald Trump había hablado con funcionarios estatales y locales, asegurándoles que el gobierno federal estaba preparado para ayudar. Trump planea una visita a la región la próxima semana.

Florence se movía al oeste-suroeste a aproximadamente siete kilómetros por hora, un avance considerado lento.