Hemos levantado la mano y hemos dicho que no estamos de acuerdo, pero no ha sido suficiente con levantar la mano”, dice la secretaria de Economía, Tatiana Clouthier, “Tenemos que ver qué sigue. El T-MEC tiene mecanismos para procesar estas diferencias. El próximo paso podría ser entrar a consultas”.

Las consultas son una etapa de conciliación, previa a la instalación de paneles de resolución de controversias. Esta ruta para resolver diferencias está prevista por el acuerdo comercial de América del Norte. La interpretación de las reglas de origen en el sector automotriz es quizá el tema más candente de la relación comercial entre México y Estados Unidos. “La interpretación que está haciendo el gobierno de Estados Unidos sobre el porcentaje de contenido nacional y regional que deben tener las partes del automóvil es diferente a la forma en que hemos venido trabajando”, dice Tatiana Clouthier: “Es mucho más estricta y vuelve muy complicado cumplirlas. En eso, Canadá y México estamos de acuerdo”.

La clave para encontrar una solución está en no perder de vista que el objetivo mayor es fortalecer la región de América del Norte, subraya la funcionaria “para lograr acuerdos, todo mundo tiene que dar un paso, paso y medio, dos pasos. Avanzar hasta encontrar un punto de encuentro”.

El desarrollo de cadenas de suministro en la región América del Norte fue una parte muy importante del diálogo con la secretaria de Comercio de Estados Unidos, Gina Raimondo, en la reunión del 22 de julio, explica Clouthier: “algo de lo que hablamos es la importancia de tener más comunicación sobre lo que está haciendo cada país en asuntos como el nearshoring (atracción de inversiones que ahora están ubicadas en Asia)”.

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