Alrededor de 10 empresas chinas del sector automotriz, textil, y eléctrico llegan a México cada mes en busca de establecerse para no perder preferencias arancelarias con la próxima entrada en vigor del Tratado entre México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC), afirmó Amapola Grijalva, presidenta de la Cámara de Comercio y Tecnología China-México.

No obstante, si las autoridades no resuelven y especifican las reglamentaciones de operación del T-MEC, esa inversión podría no concretarse ante la incertidumbre de la normatividad, procedimientos, permisos y gestión, “la letra chiquita del acuerdo”, advirtieron empresarios.

Julio Rodríguez, vicepresidente de Comercio Exterior de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), comentó que la Secretaría de Economía no ha informado ni mucho menos detallado a los empresarios en qué consistirá el ajuste del cambio de reglas de origen del nuevo acuerdo comercial de América del Norte, en la búsqueda del desarrollo de proveedores de la región.

Tanto los empresarios mexicanos como los extranjeros que invierten en México (alemanes, chinos, japoneses, coreanos, entre otros) buscan entender, “no hemos entendido las nuevas reglas del juego del T-MEC y el efecto que tendrá en sectores fundamentales como el automotriz, y una de las principales oportunidades es el desarrollo de proveedores nacionales, porque nos piden reglas de origen mucho más estrictas”, explicó el representante de la industria nacional.

“En cuanto al entendimiento de los puntos y comas de este tratado (T-MEC), estamos muy atrasados, porque una cuestión es que esté el texto en la página de la Secretaría de Economía y lo que falta es la letra pequeña de los tratados, en donde se encuentran las reglamentaciones uniformes y mientras no estén publicadas, no se pueden hacer ejercicios de cálculos y de cómo quedó la regla en cuanto a contenido regional de acero y aluminio, entre otros”, refirió Rodríguez.

Los empresarios mencionaron que el T-MEC representa un abanico de oportunidades para diversos sectores y países para invertir en México y exportar hacia Estados Unidos y Canadá, aunque admitieron que es más exigente en materia automotriz, acero, laboral y medio ambiente.

Para China, México se ha vuelto un polo de atracción de capitales y semillero de negocios, afirmó la representante de la Cámara de Comercio China-México. “Tenemos empresas importantes enfocadas en la industria automotriz y autopartes, y de manera sintomática, derivado del T-MEC, los propias ensambladoras de autos instaladas en el país están trayendo a sus proveedores chinos para no perder sus preferencias arancelarias en el mercado de destino, no sólo EU sino Canadá, las cifras concretas son muy menores”, acotó.

Amapola Grijalva coincidió con el representante de la Canacintra en que la complicación regulatoria que trae el T-MEC requerirá de mucho apoyo de especialistas, asesores y consultores para que la llegada de las inversiones chinas sea real, efectiva y rápida.

De otra manera, sentenció la representante mexicana en China, las evaluaciones que deben hacerse no van a permitir que las inversiones se realicen en tiempo real.

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