A marchas forzadas y con la mayor coordinación posible avanza la construcción del tren interurbano México-Toluca. Su inauguración se ha estimado para octubre o noviembre del 2018. Aún con la premura que implica trabajar todos los días y 24 horas en algunos de los 57.8 km de su trayecto, la palabra mágica que encabeza los trabajos es: seguridad, dijo el director general de Desarrollo Ferroviario y Multimodal, Guillermo Nevárez Elizondo.

Con base en datos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) al cierre del presente año se tendrá una avance global de 75%, por lo que las pruebas operativas iniciarán durante el primer semestre del 2018.

El tren, uno de los compromisos del presidente Enrique Peña Nieto y que se construye con recursos públicos, tiene un costo de 59,216.7 millones de pesos (de acuerdo con la Secretaría de Hacienda), 53.4% más de lo establecido originalmente, debido a actualizaciones por inflación y tipo de cambio.

Ayer, el titular de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, realizó un recorrido para constatar los avances del tren de pasajeros y la destacada labor de la ingeniería mexicana junto con directivos de las diversas empresas que participan en la construcción (ICA, OHL o La Peninsular) y del presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, Gustavo Arballo.

Como muestra del avance, el grupo recorrió 6 km a bordo de uno de los trenes que ya están en las vías y conocieron parte de la estación Pino Suárez, que cuenta con el diseño arquitectónico del despacho de Enrique Norten.

Además, recibieron una explicación del avanzado sistema de construcción de viaductos que se utiliza en el tramo llamado autocimbra para no afectar la operación de la carretera México-Toluca, el cual por primera vez se utiliza en México.

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