Andrés Manuel López Obrador terminará su presidencia con el último minuto del lunes 30 de septiembre del año 2024 y de cumplirse todos los supuestos de una administración ordenada, el suyo será el gobierno más corto desde el sexenio cardenista de 1934: AMLO, presidente número 65 de los mexicanos, durará en el cargo cinco años y diez meses, luego de la reforma política del 2014 que por primera vez acorta dos meses el tiempo entre el día de la elección con la toma de posesión de la Presidencia para generar eficiencias en los manejos del país. 

Pero López Obrador no tendrá que esperar hasta el sábado 1 de diciembre de 2018 para meter mano en las políticas públicas y para hacer y deshacer adentro del gobierno como, por ejemplo, con la polémica mudanza de dependencias federales que ya despierta temores en funcionarios de alto nivel. Su avanzada en el Congreso lo hará por él desde el sábado 1 de septiembre en que la LXIV Legislatura tomará el control de la Cámara de Diputados y del Senado de la República.

Ese día, el Movimiento de Regeneración Nacional, el partido de López Obrador, ocupará 56 escaños en la Cámara alta y 185 curules en San Lázaro; y eso sólo Morena, pues aparte están los espacios que ocuparán los otros integrantes de la Coalición Juntos Haremos Historia: PT-PES, que todos en combinación darían la mayoría calificada a los legisladores del presidente para empezar a hacer los cambios prometidos por AMLO y a mandar las primeras señales de sus acciones hacia todos los sectores de la nación mexicana, entre ellos los que empatan con las telecomunicaciones y la radiodifusión.

Desde el 1 de septiembre, por un lado, los diputados y senadores de López Obrador y del resto de partidos políticos empezarán a conformar las ternas para la integración de las comisiones legislativas, como las de Radio, TV y Cinematografía y de Comunicaciones y Transportes y es entonces cuando las organizaciones civiles identificarán si hubo o no una nueva conformación de las llamadas “telebancadas” afines a los distintos agentes de la industria.

A la par, las cámaras comenzarán a discutir los dineros de México para el año 2019 y es aquí cuando la industria y las organizaciones civiles, comunitarias e indígenas sabrán si fue verdad la palabra de Andrés Manuel López Obrador a través de su equipo de asesores económicos de que, por ejemplo, se empezará con un plan que tenga el fin de disminuir los pagos anuales de derechos por la explotación de espectro radioeléctrico, por las subastas del mismo y a rascar más las cuentas por recursos adicionales para impulsar la Agenda Digital, en muchas de sus aristas inconclusa por un deficiente trabajo hecho en Los Pinos.

“El equipo del candidato electo ha afirmado que la nueva administración se caracterizará por tener un gasto eficiente, con la finalidad de lograr los objetivos establecidos en las promesas del Proyecto de Nación 2018-2024 y entonces deberá ser evidente que (desde lo que toca al Congreso) se esté buscando la manera de incentivar el desarrollo del sector a través de una política fiscal 'ad hoc' para las necesidades de la industria”, plantea Gisela San Juan, especialista en telecomunicaciones y TIC.

En una entrevista del 9 de junio con este medio, Abel Hibert, mano derecha de López Obrador en telecomunicaciones y radiodifusión, platicó sobre los planes de AMLO en  política digital para su gobierno; sobre la neutralidad de la red, el Internet de las cosas, la tecnología 5G; también sobre un potenciamiento de la Red Compartida y del futuro del Promtel y comisionados del IFT, entre otros temas. Pero también aseguró de inicio que en el nuevo sexenio se tendrían que replantear los pagos de derechos: 

“…Vamos por un esquema más eficiente en aprovechamiento del espectro. Aquí proponemos buscarlos a todos y revisar el sistema de cobro por el uso del espectro, pues nos parece muy alto el costo para el operador; las actualizaciones que hace la Secretaría de Hacienda son costosas, porque la concesión que compraste hace 20 años, la estás pagando hoy como si fuera el mismo mercado, cuando los precios están bajando y los equipos también y entonces el costo del espectro llega a ser una barrera. Es algo que se debe modificar…”, dijo Abel Hibert en esa ocasión.

Los especialistas coinciden en que los legisladores tendrán margen de maniobra para echar para adelante planes en beneficio del sector, aunque no tan inmediatamente y pese a que López Obrador pondrá sus baterías más dirigidas hacia todo lo relacionado con las reformas energética y educativa.

AMLO y el proceso del Paquete Económico 2019

Agustín Ramírez es especialista en temas jurídicos de telecomunicaciones y radiodifusión en el bufete de abogados Ouraboros. Él explica que el proceso presupuestario comenzó en abril, cuando la Secretaría de Hacienda envió al Congreso –hoy dominado por el PAN y PRI– los principales objetivos para definir la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos para el ejercicio de 2019, entre los que es de suponerse fueron incluidos aquellos puntos sobre la Agenda Digital y política sobre espectro, entre otros.

Y para el sábado 8 de septiembre, una semana después del arranque de la LXIV Legislatura, Hacienda deberá enviar a los diputados los proyectos de Ley de Ingresos y de Presupuesto de Egresos del Paquete Económico del año próximo y será desde entonces cuando “los morenistas podrían meter mano, pues constitucionalmente la Ley de Ingresos debe aprobarse en diputados el 20 de octubre y en senadores el 31 de ese mes”, dice Agustín Ramírez.

El Artículo 43 de la Ley de Presupuesto indica que los anteproyectos también deben elaborarse con “apoyo del Presidente electo”, incluyendo las recomendaciones que éste presente con su equipo económico o de otra manera, los legisladores morenistas tendrían poco tiempo para revisar a fondo los criterios de la política económica del siguiente año propuestas por el actual gobierno vía la Secretaría de Hacienda.

“Así, se supone que el virtual secretario de Hacienda ya debe estar consciente de lo anterior; de tal suerte que ya deberían estar trabajando en el contenido de los proyectos para que Enrique Peña Nieto los haga llegar al Congreso. Lo anterior nos lleva a suponer que en el proyecto para 2019 ya habrá sido acordado con AMLO, para que los dos meses de discusión en diputados sea sobre un proyecto ampliamente consensuado entre la administración entrante y sus bancadas”, expone Ramírez, de Ouraboros y añade:

“En relación al tema que nos ocupa –pagos de derechos, política digital…–, lo relevante sería conocer las propuestas de AMLO a EPN para integrar el Presupuesto de Egresos que será sometido a consideración de los diputados el 8 de septiembre, pues sería inusual que si el proyecto no responde a las propuestas de su equipo asesor en telecom, le echaran la culpa al actual gobierno. Creo que la Constitución establece un criterio sensato para permitir que el próximo presidente gobierne conforme a las expectativas presupuestales que diseñadas por su equipo”.

Andrés Manuel López Obrador llegará al poder con el 53% de los votos efectivos; más de 30 millones de mexicanos en edad y con derecho a votar le dieron su preferencia, por lo que no sólo cuenta con legitimidad para ver sobre temas energéticos, educativos o de infraestructura y pagos de derechos sobre el espectro radioeléctrico, también para poner a sus legisladores a analizar el polémico tema de las audiencias que apenas unos meses atrás enfrascó en una historia al Legislativo contra el IFT, la industria y la Suprema Corte de Justicia de la Nación, recuerda la especialista en política regulatoria de telecomunicaciones y TIC, Karina Martínez: 

“A muchos nos gustaría ver en la agenda legislativa una reforma legal que le retire las atribuciones a Secretaría de Gobernación en materia de medios y las transfiera al Instituto Federal de Telecomunicaciones, de modo que no emita más lineamientos de clasificación de programas y se dejen de vulnerar, por ejemplo, los derechos de las audiencias infantiles”.