Abel Mauro Hibert Sánchez asesora a Andrés Manuel López Obrador en lo que toca a la parte económica de su llamado Proyecto Alternativo de Nación. Hace un año lo volvió a buscar el empresario Alfonso Romo para sumarse a la coalición Morena-PES-PT y desde entonces es uno de los reconocidos expertos en energía y telecomunicaciones que acompañan al político tabasqueño en su tercer intento por llegar a la Presidencia.

Hibert Sánchez podría ser considerado por algunos políticos como un tecnócrata por su trayectoria profesional: es economista por el ITAM y maestro en economía y doctor en filosofía en administración por el Tecnológico de Monterrey. Y en el gobierno empezó en la desaparecida Secretaría de Programación y Presupuesto, cuando el que despachaba era Carlos Salinas de Gortari. Después fue al Centro de Investigación Econométrica de México-Wharton Econometrics Forecast Asso­ciates, a la estatal Telmex y también a la extinta Comisión Federal de Telecomunicaciones.

Cuando estuvo en Cofetel, el regulador invalidó el ingreso de Teléfonos de México a la TV por un tema de competencia y política regulatoria. Hoy, la reforma sectorial ha redefinido el mercado y el sexenio venidero será clave para las telecomunicaciones y la radiodifusión, pues llegará el estándar de comunicación 5G, el IoT será más una realidad; se definirá el ingreso de Telmex al video y ya no se hablará de triple o cuádruple play, sino de convergencia digital, por eso López Obrador “no puede y no quiere” echar atrás la reforma telecom, dice Hibert Sánchez en esta entrevista:

—Abel, desde distintas dependencias del gobierno federal relacionadas directamente con el sector piden “defender” o dar “continuidad” a lo conseguido con esta reforma estructural. Pareciera que los espantaron con la posibilidad de que López Obrador llegue al poder…

—No va a echar para atrás nada, no hay ninguna duda en telecom. Es la reforma que más ha calado. Me llaman la atención esas declaraciones. En todo caso y dado el entorno, habría que evolucionarlas, como el caso de la reforma energética. Telecomunicaciones es la reforma que mejor ha dado resultados: se corrigieron muchas fallas y vicios, incluyendo la doble ventanilla y un regulador con facultades limitadas para aplicar medidas asimétricas.

Es una reforma que dio confianza para que vinieran empresas como AT&T y queremos seguir dando esa confianza. Otras empresas han mejorado su situación, conformando otros productos y los precios siguen bajando. En ese sentido, es la reforma que ha beneficiado mucho a los mexicanos.

—¿Habría algo que corregir? ¿A qué le meterían mano? Porque la posibilidad de que Morena llegue a Los Pinos y a la mayoría de los congresos locales y el nacional es alta y entonces López Obrador tendrá capacidad de trastocar la reforma constitucional, aunque eso signifique quemar capital político y popularidad.

—De ninguna manera y bajo ninguna circunstancia piensen que se va echar para atrás. Él no puede y no quiere tirar la reforma; ni siquiera lo ha pensado. Yo he estado hablando con gente del sector y creo que se han llevado una impresión diferente de su visión. Les hemos platicado de una siguiente etapa, de lo que le falta a la reforma. Se ha avanzado en las condiciones de competencia efectiva, pero hace falta ver cómo aumentar la penetración y la cobertura de servicios telecom y es allí donde necesitamos su mano (de la IP).

—Si ustedes piden su mano, es porque ya extendieron la suya y les platicaron algo, ¿qué ha sido?

—Tenemos algunas ideas ya: aplicar un fondo de cobertura en telecom, retomando experiencias internacionales y como aquellas de 2005; buscar mecanismos con las posibilidades del Estado para apoyar con ciertos recursos e incentivar así los concesionarios, a los existentes y los sociales que pueda haber. Lo que se busca es mejorar la provisión de servicios y la cobertura y por eso, estos son algunos de los mecanismos que estamos proponiendo.

Hacer un uso eficiente de la infraestructura; allí sabemos que van con un plan de estandarización de trámites y facilitar los trabajos con los municipios. Nosotros también incluiremos en este apartado un uso fuerte de la Red Compartida, pues es un esfuerzo muy grande que están haciendo gobierno y sector privado, y eso hay que aprovecharlo. Habrá un plan.

Vamos por un esquema más eficiente en aprovechamiento del espectro. Aquí proponemos buscarlos a todos y revisar el sistema de cobro por el uso del espectro, pues nos parece muy alto el costo para el operador; las actualizaciones que hace la Secretaría de Hacienda son costosas, porque la concesión que compraste hace 20 años, la estás pagando hoy como si fuera el mismo mercado, cuando los precios están bajando y los equipos también y entonces el costo del espectro llega a ser una barrera, es algo que se debe modificar.

—En ese sexenio vendrán cosas que aún no logramos comprender, pero que los analistas ya advierten, como eso del 5G. Siendo así, ¿están preparados y conscientes de esa responsabilidad?

—Obviamente hay temas que tenemos que platicar con la industria, como la Agenda Digital. Con la reforma aumentaron los servicios, la cobertura, las redes… pero es un hecho que todavía hay una baja penetración en algunos servicios de telecomunicaciones. Entonces la siguiente etapa es esa: cómo le hacemos para aumentar la cobertura de banda ancha en esas muchas localidades desconectadas. Eso es lo que busca resolver en este rubro el programa de López Obrador.

Vamos por esa Reforma Telecom 2.0; un paso adicional y eso significa que la Agenda Digital pondrá en primer lugar el respeto a la autonomía del IFT, porque es quien define las condiciones de competencia efectiva. A nosotros nos tocará lo que puede ser el apagón tecnológico de la red 2G y 3G; el respeto a los principios de la Neutralidad de la Red, conectar a los desconectados —50 millones de mexicanos— y otras cosas en la materia. Aquí ya no hablamos de un esquema de telecom y de paquetes, sino de un ecosistema digital, que hay que entenderlo así y de allí cómo generar incentivos para generar más redes y más calidad.

Y al tema de ciberseguridad hay que verlo, porque ya tuvimos un sustito con el SPEI y aquí estamos hablando de un tema de confianza, de identidad y del futuro de las transacciones y del comercio electrónico.

—Pienso que una señal de López Obrador para la industria llegará en el momento en que proponga al candidato a comisionado sucesor de la comisionada María Elena Estavillo…

—El presidente selecciona con base en una propuesta y los que llegan están en la parte más alta de la lista que aprobó un comité y eso reduce mucho la discrecionalidad del presidente López Obrador, Meade, Anaya o incluso El Bronco. Desde mi punto de vista su alcance es limitado y eso abona a las instituciones del país. Y por queda decir que aparte está el Senado.

—Entonces por ese lado en el IFT pueden estar tranquilos, ¿pero en el Promtel?

—El Promtel… por ahí hay solicitudes de que haya un organismo que concentre muchas de las áreas que están dispersas por el sector y la intención es que esa unidad pueda ser transversal; tiene que estar a un nivel que tenga impacto en otras instancias. Lo plantearíamos con la Agenda Digital.

—¿Habría en ese eventual gabinete espacio para la comisionada María Elena Estavillo o alguien más para la Agenda Digital? Esto porque el sexenio empieza en diciembre y la comisionada se va en febrero, como en el caso del comisionado Fernando Borjón con el Promtel…

—Primero hay que atrapar al pollo y luego hacer el caldo. Lo que hay ahorita es un potencial gabinete con los puestos principales. Ella es una excelente economista, una persona que tiene mucho prestigio en el sector. El problema es que cuando candidateas, dicen que ya los besó el diablo. Yo diría que sí, como también hay mucha gente talentosa en el sector; no quiero comprometerla. Hay que buscar esos talentos, no hay que desperdiciarlos. Lo que es seguro hoy, que López Obrador no va a combatir la reforma de telecomunicaciones.