La industria de la moda ha sido históricamente un foco de críticas de colectivos y activistas por los derechos de las mujeres, la comunidad LGBT+ y los indígenas por construir, normalizar y reproducir estereotipos y estigmas que discriminan y excluyen. 

Pero con el paso de los años y ante un movimiento cada vez más grande por los derechos humanos la industria de la moda se ha reinventado y muchas firmas reconocidas han seguido esta dirección.

Aunque en muchas ocasiones se trata de campañas y aprovechamiento publicitario de los movimientos, el hecho de transformar sus conceptos y revolucionar sus esencias puede significar un primer paso.

Mujeres indígenas, mujeres trans, mujeres morenas, parejas homosexuales y personas con sobrepeso protagonizan pasarelas, aparecen en las portadas de revistas o son la imagen de alguna marca de ropa; es decir, ocupan espacios que antes estaban guardados exclusivamente para las mujeres con menos de 50 kilos, blancas y de más de 170 centímetros. 

La realidad es que esto no resuelve el enorme problema de discriminación y violencia contra niñas, mujeres, comunidades LGBT+ o comunidades indígenas. Estas problemáticas son parte de un sistema de desigualdades estructurales, sin embargo, visibilizar la diversidad sí resulta transgresor, especialmente en industrias como la de la moda.

Algunas firmas, arraigadas con fuerza a sus conceptos por fin han decidido dar giros drásticos y reinventarse en la igualdad. Victoria's Secret, la firma estadounidense súper famosa por su lencería y sus modelos extra delgadas a las que llamaba "ángeles" anunció que se despide de ellas para dar bienvenida a mujeres con causas icónicas y revolucionarias. Tras años de defender su concepto, que fue críticado de misógino, patriarcal y excluyente, por fin da este paso que implica reconocer una necesidad: visibilizar la diversidad. 

Calvin Klein tardó un poco menos. En junio, el mes del orgullo, pero del año pasado decidió dar vuelta a su concepto propiendo como la imagen de la firma a una mujer negra, transexual y de talla grande. 

En septiembre del 2020, la línea francesa de ropa Dior lanzó su campaña #DiorStandsWithWomen, que con la presencia de ocho mujeres que han revolucionado el mundo se convirtió en la nueva imagen de la marca. En esta comunidad que representa la reinvención de la firma se encuentran mujeres indígenas, activistas, productoras, médicas y cantantes. 

Una de las revistas más importantes en el mundo de la moda, Vogue, también abrió espacio en sus portadas a diversos rostros, diversos cuerpos y diversas ideas. 

La lista de firmas que han transformado sus conceptos y abierto sus espacios a las personas que pertenecen a algún grupo vulnerable ya es larga. Y sí, el impacto es insuficiente. En muchas ocasiones estos cambios exteriores no se aplican en el interior de las empresas. El camino por la igualdad y los derechos humanos todavía es largo y además, es heterogéneo, lo cierto es que cada vez es más visible el orgullo por la diversidad.