Pese a las limitaciones que el Acuerdo de París enfrenta, este compromiso adquirido por 195 países demuestra que la economía verde es financieramente atractiva y posible, observan Anthony Quinones y Marcial Nava, de BBVA Research, Estados Unidos.

Los autores del análisis económico París Cop21: la economía limpia es posible , argumentan que el acuerdo adoptado durante la Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático (COP21) es sólo un paso hacia la dirección correcta, pero se requiere más esfuerzos por parte de la humanidad para evadir los impactos negativos del aumento de la temperatura global.

Consultado aparte, Elliott Harris, director del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), expuso que no existe una brecha entre proteger el medio ambiente y tener un buen crecimiento económico; solamente se requieren modelos distintos de desarrollo financiero y trabajos sostenibles.

A países muy ligados al petróleo, como México, recomendó redirigir esfuerzos de manera paulatina para desarrollar energías renovables, pues por muy limpio que sea un recurso, tarde o temprano se agotará.

El abordaje hacia un desarrollo sostenible debe mirarse desde un todo: su crecimiento económico, política social, así como protección y extensión medioambiental, indicó.

De acuerdo con Quinoes y Nava, los aspectos positivos para la industria son muchos. Por ejemplo, desde la perspectiva de la banca corporativa, financiar industrias de energías renovables podría ayudar a los esfuerzos de diversificación y de asignación de capital de los bancos, que proporciona un contrapeso al carácter cíclico de las otras corporaciones.

Desde una perspectiva de venta, los años siguientes podrían estar marcados por una mayor demanda de un seguro climático; los vehículos eléctricos, paneles solares y bienes de eficiencia energética podrían ser financiados con el crédito.

En lo relativo a gestión de patrimonio, ofrecer alternativas en espacios de energía limpia podría atraer a inversionistas interesados en alejarse de los combustibles fósiles.

Por último, el énfasis en materia de adaptación y mitigación, puesto sobre la mesa en la COP21, ha mostrado la necesidad de los bancos para implementar programas para reducir su propias emisiones de carbono, mientras que evaluar y responder al impacto del cambio climático podría ser del interés de sus stakeholders, activos y operaciones.

Generación de CO2 y el clima