El Gobierno del presidente Joe Biden pidió este miércoles a México que examine presuntas violaciones de derechos laborales en una fábrica de camionetas de General Motors, una medida que podría derivar en aranceles sobre algunos de los autos más rentables de la automotriz estadounidense bajo el nuevo acuerdo comercial T-MEC.

La representante comercial de Estados Unidos, Katherine Tai, dijo que su agencia y el Departamento de Trabajo han recibido "información que parece indicar violaciones graves" de los derechos de los trabajadores durante una votación sobre un contrato sindical en abril en la fábrica de General Motors en Silao.

Es la primera vez que un país utiliza el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida en el T-MEC, que permite a sus miembros norteamericanos abordar las violaciones de derechos laborales en fábricas específicas. Tai ayudó a negociar el mecanismo sobre derechos laborales a nombre de los demócratas en el Congreso de Estados Unidos.

La Secretaría del Trabajo de México dijo el martes que encontró "serias irregularidades en la votación de los trabajadores liderada por los sindicatos en la fábrica de General Motors" y ordenó que se realizara un nuevo procedimiento dentro de los próximos 30 días.

La decisión del Gobierno mexicano ocurre en medio de la presión de legisladores estadounidenses sobre General Motors, después de que algunas autoridades en México dijeron que algunas boletas fueron destruidas durante la votación, que estaba destinada a que los 6,000 trabajadores sindicalizados de la planta de Silao ratificaran su contrato laboral.

Un objetivo estadounidense clave para el T-MEC, negociado por el Gobierno del exmandatario Donald Trump, era fortalecer a los sindicatos mexicanos para ayudar a aumentar los salarios y frenar la migración de la producción automotriz estadounidense a México.

General Motors ganó cambios clave en el T-MEC que le permitieron seguir fabricando cientos de miles de camionetas pickup de alta rentabilidad en México, destinadas para su exportación a Estados Unidos.

Busca usar disposiciones T-MEC para afrontar cuestiones laborales México

En un comunicado, Tai elogió a México "por intervenir para suspender la votación cuando advirtió las irregularidades en la votación" y dijo que la acción de Estados Unidos "complementará los esfuerzos de México para garantizar que estos trabajadores puedan ejercer plenamente sus derechos de negociación colectiva".

La representante comercial de Estados Unidos, Katherine Tai, dijo este miércoles que usará las nuevas disposiciones de aplicación de la normativa laboral específica de fábricas del T-MEC para abordar los problemas laborales que existen desde hace tiempo en México.

Tai declaró ante la Comisión de Finanzas del Senado que trabajará con el gobierno de México para tratar de evitar una competencia feroz para los trabajadores estadounidenses y mexicanos.

La planta en Silao es un eje de la estrategia de General Motors en la producción de camionetas en Norteamérica, ya que produjo más de 339,000 vehículos Chevrolet Silverado y GMC Sierra de tamaño completo en 2019, más de un tercio del total de los 906,000 autos de este tipo que fabricó la compañía ese año.

General Motors dijo que cooperaría con los gobiernos de Estados Unidos y México en el asunto, condenando toda violación de derechos laborales y las acciones para restringir las negociaciones colectivas.