La industria farmacéutica y de dispositivos médicos fue declarada sector estratégico para el desarrollo de México en materia económica, social y de salud.

La medida implica que el gobierno mexicano se compromete a trabajar en el desarrollo e implementación de políticas públicas efectivas para promover el desarrollo de esa industria.

KPMG estima que en el 2020 el consumo de productos farmacéuticos en México ascenderá a 20,024 millones de dólares, con una tasa de crecimiento anual promedio de 5.5% entre el 2015 y el 2010.

Los titulares de la Secretaría de Salud, José Narro Robles, y de la Secretaría de Economía, Ildefonso Guajardo, firmaron el viernes un convenio que establece la declaratoria, lo cual conlleva también a que se promueva al sector como fuente importante de inversión extranjera directa.

Las empresas farmacéuticas en México generan cerca de 74,000 empleos directos y poco más de 310,000 indirectos. Según KPMG, por su contribución a la salud de la población, esta industria genera un efecto multiplicador favorable. En los últimos años, ha aportado poco más de 4% del producto Interno Bruto manufacturero en México.

El tamaño de las empresas en esta industria es más grande que el tamaño promedio de empresas de manufactura; con cerca de 116 personas ocupadas por unidad económica contra alrededor de 10, respectivamente.

En la XXVII Convención Anual de la Canifarma, realizada en Puerto Vallarta, Jalisco, el presidente de este organismo, Guillermo Funes, sostuvo que entre el 2012 y el 2017 las ventas nominales en el sector farmacéutico tuvieron un aumento de 36% acumulado en el periodo.

Según la industria, México produce 75% de los medicamentos que consume, porcentaje que se incrementa año con año, lo que hace a México más autosuficiente en este rubro.

Otros sectores estratégicos para el país son comercio al menudeo, turismo, gastronómico, autopartes, agroindustrial, proveeduría aeroespacial, eléctrico-electrónico y energético.

rmorales@eleconomista.com.mx