Los creadores del sabor grosella, la empresa mexicana Deiman vivirán en este 2017 su mejor año en exportaciones, duplicando lo conseguido en el 2016, gracias a la sólida venta en Estados Unidos y la creciente demanda de sus productos en Centroamérica, y buscando consolidar su presencia en Colombia, Perú y Cuba.

El 3% de la producción anual es lo que se exporta, creemos que esto se va a duplicar al 100. Nos ha ido muy bien afortunadamente este año hemos vendido bastante en Centroamérica , compartió Karen Gómez, gerente de mercadotecnia de la compañía.

Informaron que de enero a junio de este año llevan 98% de lo total exportado en el 2016.

Deiman cumplirá en el 2018 los 80 años de haberse creado; fue hace 15 años que inició exportaciones pero desde hace 11 años lo hace de manera formal. Hoy en día se llega a seis países, teniendo como principal destino Estados Unidos, impulsado por el mercado de la nostalgia; en Centroamérica, llega a los mercados de Belize, Guatemala, El Salvador, Panamá y Costa Rica.

Del total de sus ventas, 86% corresponde a sabores, 14% restante a colores, y un ligero porcentaje a aditivos. El crecimiento para ventas y utilidades este 2017, según cálculos de su director general, José Medina, será de 20 por ciento.

La estrella de Deiman es el sabor grosella, lo inventaron en los años cuarenta, y forma parte de los 10 sabores en una cartera de más de 4,000 más vendidos, donde compite con vainilla, nuez, chocolate, limón, pepino, entre otros. El 4% de sus ventas totales son del sabor grosella.

Sus colores y sabores se encuentran en 98% de las paleterías, heladerías y neverías. Abastecen a 30,000 peleterías, 27,000 panaderías y 70,000 cafeterías.

Siempre la competencia te hace no quedarte en donde estás, nuestros productos se distribuyen principalmente a la industria, distribuidores y en línea. Hoy en día estamos buscando el tema de abarrotes, estamos en negociando con autoservicios, y el mercado de exportación , refirió Karen Gómez.

Deiman es 100% mexicana, tiene tres centros de distribución en nuestro país y uno en Estados Unidos.

maría.rodriguez@eleconomista.mx