El éxodo de multinacionales en Argentina no se detiene. La salida de Glovo y la venta de la operación local de Falabella se suman a la lista de empresas que, en la cuarentena, anunciaron su intención de retirarse de la Argentina.

En lo que va del año, al menos 10 compañías decidieron alejarse del país. Mientras que algunas dejaron del mercado nacional y mudaron parte de su producción a países de la región, otras colgaron el cartel de venta y transfirieron la operación a nuevos socios mayoritarios. Aunque cada caso es distinto, hay un factor común a todos: cada vez es más complicado hacer negocios en un país de constante turbulencia financiera e incertidumbre económica como la Argentina. Aunque la desinversión comenzó a fines de 2019, tras las elecciones y la creciente devaluación, se aceleró con la llegada del coronavirus.

Los analistas coinciden en que la pandemia fue “la gota que rebalsó el vaso” y argumentan que la cuarentena profundizó la recesión.

Las aerolíneas son algunas de las empresas que protagonizan el éxodo. En total, son cuatro las que abandonaron sus operaciones en el país. La primera en anunciar su salida fue Air New Zealand. El caso más resonante fue el de Latam Airlines en junio. Le siguió Qatar Airways, que a fines de agosto confirmó que deja de volar su ruta Buenos Aires-Doha.

Critican “intervencionismo”

“Las compañías se enfrentan a una dirección política cada vez más intervencionista que puede empeorar a medida que las condiciones económicas también empeoren”, según Kezia McKeague, directora de la consultora McLarty Associates.

De acuerdo con un artículo de The Financial Times, otras empresas que hace poco se fueron de Argentina son el fabricante de autopartes estadounidense Axalta, la alemana BASF, la francesa Saint-Gobain Sekurit, y la compañía farmacéutica de Francia Pierre Fabre. La crisis del coronavirus ha golpeado a la economía argentina, donde todavía rige una de las cuarentenas más estrictas y prolongadas del mundo. Sin embargo, los inversores y analistas insisten en que el creciente intervencionismo del Estado es el motivo principal por el que las empresas deciden abandonar Argentina, algo que no están haciendo en otros lugares de la región.

A los “enormes desafíos” que plantean los controles de capital cada vez más draconianos se suman las restricciones a las importaciones y el congelamiento de precios que están haciendo que las empresas de algunos sectores sean cada vez más insostenibles, agregó McKeague. “Con todo lo que está pasando ahora, olvídense de que una empresa extranjera haga alguna inversión”, dijo un ejecutivo de una multinacional que opera en el país.