México captó 10,161.9 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa (IED) en el primer trimestre del 2019, un alza de 6.9% frente a la cifra preliminar del mismo periodo del 2018, informó la Secretaría de Economía (SE).

Las cifras reportadas únicamente consideran inversiones realizadas y formalmente notificadas ante el Registro Nacional de Inversiones Extranjeras de la Secretaría de Economía; de ahí su carácter preliminar y el que sufran actualizaciones al alza en los trimestres sucesivos.

El monto de IED fue resultado neto de la diferencia entre 16,786.5 millones de dólares registrados como flujos de entrada y 6,624.6 millones de salida.

De acuerdo con la Secretaría de Economía, el aumento se concentró en los rubros de reinversiones y nuevas inversiones, aunque el ajuste posterior de las cifras podría modificar este resultado.

La IED registrada a la fecha durante el primer trimestre del 2019 provino de 1,809 sociedades con participación de capital extranjero.

Por tipo de inversión (origen del financiamiento), México captó a través de reinversión de utilidades, 83.4% del total de la IED; por nuevas inversiones, 22.5%, y por cuentas entre compañías, -5.9 por ciento.

Las nuevas inversiones comprenden aquellas en activo fijo y capital de trabajo para la realización habitual de actos de comercio en México; la aportación al capital social de sociedades mexicanas por parte de los inversionistas extranjeros; la transmisión de acciones por parte de inversionistas mexicanos a inversionistas directos, y el monto inicial de la contraprestación en los fideicomisos que otorguen derechos sobre la IED.

En tanto, la reinversión de utilidades corresponde a la parte de las utilidades que no se distribuye como dividendos y que se considera IED por representar un aumento de los recursos de capital propiedad del inversionista extranjero. Y las cuentas entre compañías son las transacciones originadas por deudas entre sociedades mexicanas con IED en su capital social y otras empresas relacionadas residentes en el exterior.

Por sector, las manufacturas abarcaron 36.7%; servicios financieros y de seguros, 23.8%; comercio, 10.4%; información en medios masivos, 7.4%; generación de energía eléctrica, agua y gas, 5.8%, y, construcción, 5.4%; los sectores restantes captaron 10.5 por ciento.

Finalmente, por país de origen, Estados Unidos captó 43.1%; España, 13.8%; Bélgica, 6.9%; Canadá, 5.8%; Países Bajos, 5.2%, y otros países aportaron 25.2% restante. La metodología para determinar la IED se basa en estándares internacionales, contenidos tanto en el manual de balanza de pagos del Fondo Monetario Internacional (FMI) como en la Definición Marco de Inversión Extranjera Directa de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

En general, la estabilidad macroeconómica de México, el gran mercado interno, la creciente base de consumidores, el aumento de la mano de obra calificada, el clima de negocios y la proximidad a los Estados Unidos ayudan a atraer inversión extranjera.

En contraste, México tiene entre sus principales debilidades competitivas sus niveles de informalidad, delincuencia, corrupción, desigualdad y Estado de Derecho.

Como un indicador complementario, México cayó ocho posiciones, para colocarse en la 25, en el Índice de Confianza de IED 2019 elaborado por la consultoría AT Kearney. Estados Unidos retuvo la primera posición, seguido por Alemania, Canadá, Reino Unido y Francia.

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