La empresa chilena del papel CMPC admitió haberse coludido con la gigante estadounidense Kimberly Clark para incrementar los precios de pañales y otros productos en Chile entre el 2002 y el 2009, un nuevo escándalo de malas prácticas que golpea al empresariado local.

La CMPC admitió ante la Fiscalía Nacional Económica (FNE) haber concretado con Kimberly Clark acuerdos de alzas de precios, intercambio de información, actividades promocionales y convenios de posicionamiento "que habrían afectado al negocio tissue que afectaron al negocio sanitario" en general, indicó el documento difundido este martes por el diario La Tercera.

Los acuerdos "se habrían alcanzado principalmente en relación a pañales de bebé", mediante la coordinación de precios entre las marcas de pañales Babysec de CMPC y Huggies de Kimberly Clark.

Ambas empresas manejan el mercado de este producto con 36% cada una. En el 2015, el rubro de los pañales movió 245 millones de dólares.

Ninguna de las firmas se manifestó sobre este nuevo escándalo de colusión que provocó sorpresa y fuertes críticas desde el empresariado y el gobierno, mientras la fiscalía aseguró que no habla "sobre investigaciones en curso".

"Esas malas prácticas de algunos empresarios afectan directamente la confianza y frenan también nuestras posibilidades de desarrollo y no podemos permitir que esto se repita", dijo la presidenta Michelle Bachelet tras conocerse la autodenuncia de CMPC.

En su delación, CMPC confesó que sus ejecutivos iniciaron en el 2002 reuniones en exclusivos hoteles de Santiago con sus pares de Kimberly Chile para acordar el alza de precios, lo que permitió a la firma chilena subir su participación en el mercado del pañal de 0% a 30% hasta el 2014.

En el 2009, ambas firmas decidieron acabar con el acuerdo en medio de una "guerra de precios" que afectaba el mercado del pañal, según la confesión de CMPC.

El delito de colusión en el que incurrieron ambas empresas prescribió por lo que no habrá acciones legales en su contra debido a que el acuerdo que tenían para subir los precios concluyó en el 2009. La legislación chilena prevé un plazo de cinco años para abrir un proceso judicial.

Empresariado en tela de juicio

Este es el segundo caso de colusión en el que CMPC está implicada. En el 2015, la empresa fue denunciada por la FNE de haber conformado un "cartel del papel higiénico" con la empresa SCA Chile las mayores productoras del rubro , con la que se repartieron el mercado y fijaron los precios durante una década.

Una demanda colectiva de consumidores presentada en noviembre del año pasado exigió a CMPC y SCA Chile una compensación de 510 millones de dólares por conformar este cartel.

"Con esta noticia que vemos hoy día, efectivamente y nuevamente el empresariado queda en tela de juicio respecto de su accionar", afirmó Ricardo Mewes, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC).

Ante este nuevo escándalo que perjudica a los consumidores, el gobierno manifestó la necesidad de darle nuevas atribuciones a la Fiscalía Nacional Económica para endurecer las penas por este delito. En agosto, ante la conmoción pública por una serie de denuncias, el Congreso restableció la pena de cárcel para el delito de colusión.

"La colusión es un acto de sinvergüenzura y por lo tanto lo que tenemos que hacer es trabajar para desterrar este tipo de prácticas", sostuvo Luis Felipe Céspedes, ministro de Economía.

El mercado chileno, considerado hasta hace poco un modelo de libre comercio, ha sido sacudido recientemente por varios sonados episodios de colusión en las farmacias y en la producción de pollos, entre otros.