El Partido Revolucionario Institucional (PRI) enterró su iniciativa de reforma laboral –presentada el 24 de octubre del 2010- para construir una nueva propuesta que sí cuente con el verdadero apoyo de sus propias organizaciones sindicales y que para ser aprobada tenga el consenso de todos los sectores, declaró el vicecoordinador de campaña del candidato presidencial Enrique Peña Nieto, Jorge Carlos Ramírez Marín.

En una participación reciente en la mesa redonda ¿Qué pasará el próximo sexenio con la política laboral? , organizada por el Instituto de Política Laboral, Ramírez Marín dijo: No vamos a mantener la misma propuesta de reforma laboral que durante la LXI Legislatura promovió su partido y que, al igual que más de 300 proyectos, no fue aprobada.

Esta reforma integral tiene que partir de una sola base, un consenso real, una discusión auténtica, bien elaborada, con una ruta bien trazada, en donde estén incluidos todos los actores. Esto es parte de que se tiene que estar en tres áreas al mismo tiempo: se tiene que trabajar en una reforma fiscal, energética, educativa… ¿Se pueden hacer todas estas cosas al mismo tiempo? Sí se puede, si trazamos una ruta, y se tiene que hacer de inmediato , dijo ante expertos laborales.

Admitió que se tienen que cambiar las reglas del juego para lo laboral, pero no son la causa de que no haya empleos en México. No son la causa, veamos el número de empleos que tenemos en el sector informal, eso quiere decir que está circulando capital en las calles, pero no se genera la suficiente certeza para que éste vaya a la economía formal .

En ese sentido, expuso que 60% de los empleos se ha generado en la informalidad, lo cual representa 28.7% de la Población Económicamente Activa (PEA). Éste es un problema que tiene que ver con las reglas del juego, pues es más fácil no respetarlas .

El legislador priísta reprochó que no se haya hecho inversión en infraestructura, lo cual habría contribuido a la generación de más empleos.

INICIATIVA LABORAL QUE NACIÓ MUERTA

Asimismo, Ramírez Marín reveló que la reforma laboral no se aprobó porque ni siquiera tenía el aval de sus propias organizaciones sindicales, (el PRI) tiene enormes lazos con organizaciones muy grandes a las que está obligado a consultar… Una mala negociación con este sector puede terminar con una ruptura .

Aun así el PRI se adelantó a presentar una reforma sin haber concluido su proceso interno de negociación, reveló.

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