El impuesto con ajuste fronterizo que propone el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump genera dudas incluso dentro de su gabinete, por lo que no hay seguridad de que esa medida se vaya a volver realidad, afirmó Ildefonso Guajardo, secretario de Economía.

He platicado con muchos colaboradores del presidente de Estados Unidos y yo no encontré que haya uniformidad en su pensamiento con relación a un impuesto a flujos que favorezca exportaciones y discrimine importaciones y no estaría tan seguro que apareciera , comentó en el marco de la firma del memorándum de entendimiento entre Siemens y la Secretaría de Economía.

El tributo, conocido como BAT (Border Adjustment Tax) y diseñado por el líder republicano en la Cámara Baja estadounidense, Paul Ryan, impediría a las empresas deducir el costo de sus importaciones y sería parte de una reforma fiscal integral para estimular la inversión en territorio estadounidense.

La semana pasada, a favor del BAT se pronunciaron compañías como Boeing, General Electric, Pfizer, Honeywell, Caterpillar, Oracle, Eli Lilly y Dow Chemical, agrupadas en un frente denominado American Made Coalition (Coalición por productos hechos en Estados Unidos), mientras que en contra estuvieron firmas como Nike, Walmart, Target, AutoZone, GAP, JCPenney y Best Buy, de la Federación de Empresas de Cadenas Minoristas (NRF, por su sigla en inglés).

Impulsada por más de 100 empresas y grupos, la campaña de la NRF afirma que este impuesto costaría a una familia típica estadounidense 1,700 dólares por año en precios más altos en cientos de productos.

Otro grupo de más de 25 empresas de la American Made Coalition y que se beneficiaría con restricciones a la importación, se pronunció a favor del BAT, porque podrían además recibir apoyos a la exportación.

De aprobarse, el impuesto afectaría a las exportaciones mexicanas a Estados Unidos, pues recibirían un trato fiscal discriminatorio en ese país, lo que podría desincentivarlas.

Sobre las amenazas de Donald Trump a las empresas estadounidenses que saquen líneas de producción de Estados Unidos hacia otros países como México, Guajardo dijo que cualquier movimiento que es dirigido para mover 1,000 empleos aquí o allá, evidentemente no es política pública. Lo que sí es política pública es generar una alianza para la transformación que estamos viviendo hoy .

Por su parte, Joe Kaeser, director general de Siemens, criticó las medidas populistas y proteccionistas. A veces hay políticas que no son tan buenas, vemos cómo el populismo ha aumentado, que lleva al proteccionismo con tendencias nacionalistas. Pero las personas deberían saber que el comercio libre ha beneficiado a la humanidad y ha logrado liberar y dar paz a muchos en el mundo. El oportunismo aumenta con los líderes, hay que hablar de tolerancia, unos con otros y no unos de otros .

En la agenda de comercio en el corto plazo para México se encuentra la reunión Alianza Pacífico-TPP que se realizará en marzo en Chile, donde después de la inminente salida de Estados Unidos del TPP, los 11 países restantes buscarán capitalizar lo invertido en negociaciones para ser bilaterales con quienes no se cuenta con TLC, o evaluar la integración de países a la Alianza Pacífico, como ya han mostrado interés China e Indonesia, adelantó Guajardo.

Agregó que se está bajo presión para cerrar pronto el protocolo de inversión y comercio de la Alianza del Pacífico y agregó que se están negociando preferencias arancelarias con Argentina y Brasil.

Siemens invertirá US200 millones

La alemana Siemens reforzó su compromiso con México y anunció una inversión por 200 millones de dólares para los próximos 10 años, con sinergias con la Secretaría de Economía para buscar detonar inversiones en nuestro país con oportunidades de negocio por 36,000 millones de dólares.

Hoy firmamos un memorándum de entendimiento como un paso importante entre la cooperación de México y Siemens por 200 millones de dólares en los próximos años; vamos a aumentar la innovación tecnológica añadiendo 1,000 nuevos trabajos directos , expresó Joe Kaeser, CEO de la compañía.

Durante la firma del acuerdo, indicó que México ha sido un socio confiable para la empresa desde hace más de 120 años, por lo que ahora formalizan con el gobierno mexicano que se trabajará de la mano, principalmente en las áreas de innovación tecnológica, digitalización de las industrias y modernización de la gestión de energía.

La inversión integra el desarrollo de nuevas líneas de producción en las nueve plantas de la compañía en México durante el 2017, mientras que la creación de los 1,000 empleos directos estará dirigida a impulsar la innovación tecnológica y a desarrollar las cadenas de valor locales que apoyen el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas (pymes).

De acuerdo con el directivo, México es uno de los mercados más importantes para la empresa en el mundo, por su tamaño demográfico, el cual estimó es un 50% mayor que Alemania. Louise Goeser, Ceo de Siemens en Mesoamérica, dijo que las ventas anuales en México ascienden a 1,500 millones de euros.

maria.rodriguez@eleconomista.mx