Hace tres años Fabiola Meza abrió una tienda de abarrotes en Tecamac para ayudar a su esposo con los gastos que le generaba su enfermedad, sin embargo debido al impuesto gravado a los cigarros y la posible aplicación de un incremento al valor de los refrescos, ahora piensa en traspasar su negocio.

De acuerdo con la Alianza Comercial de Pequeños Comerciantes (Anpec), en el país existen alrededor de 900,000 tiendas y comercios de abarrotes, cuyos principales ingresos provienen de la venta de refrescos, cigarros, lácteos y cerveza.

De cada peso que ingresa a los pequeños comercios, 90 centavos provienen de estos cinco productos, y 50 centavos de esos se originan de la venta de refrescos y cigarros , explicó Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Anpec.

Sin embargo, con los impuestos que actualmente tienen los cigarros, los cuales rebasan 60% el valor la cajetilla y con el posible aumento de 20% al valor de las aguas mineralizadas, refrescos, concentrados, polvos, jarabes, esencias o extractos de sabores, las ventas de las tiendas podrían caer hasta 50 por ciento.

El aumento al costo de la cajetilla de cigarros ha hecho que caigan las ventas de mi negocio hasta 50%, por lo que hemos optado por vender los cigarros sueltos, sin embargo, si aumentan el costo de los refrescos, mis ventas van a caer más , explicó Fabiola Meza.

Por esta situación, la Anpec, que agrupa a más de 75,000 pequeños comerciantes de todo el país, ha trabajado en la generación de estrategias que fortalezcan el trabajo de estos empresarios y se mantiene a la espera de la publicación de los programas que creará el Instituto Nacional del Emprendedor para apoyar al sector.

La administración anterior trato de apoyar a los comerciantes a través del programa Mi Tiendita, sin embargo, a los interesados sólo les ofrecían 3,000 para remodelar la fachada de sus negocios, con lo que demostró la falta de conocimiento que tenían de las verdaderas necesidades del sector , dijo el presidente de la Anpec.