El regreso a clases presenciales al 100% es un reto interesante. Los estudiantes se han ido integrado a las aulas principalmente en las materias y en las prácticas de laboratorio, algunos tuvieron que experimentar el esperar las asignaturas prácticas por el tema de la pandemia, pero el retorno lo vieron con mucha alegría, con beneficios para el desarrollo de su perfil profesional, así lo mencionó Gabriela Lechuga Blázquez, coordinadora de Proyectos Estratégicos y Procesos Transversales de la Vicerrectoría Académica de UPAEP.

Desde sus oficinas ubicadas en el estado de Puebla, la también profesora de pedagogía comentó a El Economista que han detectado diversos retos, “hay estudiantes que por situaciones económicas o de salud siguen aprovechando la modalidad híbrida y no regresan al campus. El gran reto es que los estudiantes de posgrado y universitarios recuerden y reconozcan que sus estudios en UPAEP son en modalidad presencial y a partir del semestre que inicia en la primavera del 2022”, dijo Lechuga.

Mencionó que en algunos casos, algunos chicos, por los propios procesos que se viven en tiempos pandémicos tienen miedo de regresar a la convivencia, en algunos casos muestran síntomas de depresión, circunstancias que les impiden integrarse nuevamente a su vida escolar y en algunos de los casos les ha resultado más cómodo tener clases de manera virtual.

“Para la primavera del 2022 ya hemos comentado con los estudiantes la necesidad de venir presencialmente, seguirá siendo una presencialidad flexible, pero todas las asignaturas se darán presencial y sólo en casos extraordinarios donde se presente un caso de contagio o de enfermedad se podrá utilizar la modalidad híbrida siendo el porcentaje menor, solo en casos extraordinarios”, dijo la coordinadora de Proyectos Estratégicos de la Vicerrectoría Académica de UPAEP.

Clases virtuales

La experiencia de las clases virtuales se detonó como cualquier crisis en la vida de las personas como oportunidades de crecimiento. “A partir del 20 de marzo del 2020, la UPAEP no detuvo su labor de su proceso de formación y del logro del perfil de egreso de nuestros estudiantes.

“Se nos solicitó a los profesores que participamos en UPAEP continuar con la formación de los estudiantes a través de las plataformas de blackboard collaborate, así fue como los estudiantes continuaron su proceso de formación a lo largo de estos meses.

“En las clases virtuales hubo un reto que se tuvo que sobrepasar con respecto a la planeación didáctica a la implementación de aplicaciones de estrategias de enseñanza-aprendizaje que facilitaran a que el profesor pudiera tener la atención captada de sus estudiantes y que continuara con su formación, por ello los profesores fueron capacitados para el uso de herramientas a través del área de desarrollo humano”.

Gabriela Lechuga explicó que para las clases se integró una tecnología en 176 salones que se encuentran en todos los campus, en los 109 laboratorios, en las 27 salas de cómputo, que componen la infraestructura de la universidad y en seis salones que se utilizan específicamente para videoconferencias.

“Cada uno de estos salones y laboratorios se adaptó con una cámara, una bocina especial y eso permitió que cada uno de los profesores imparta cada una de las sesiones desde su salón, dejando abierta la invitación a cada uno de los alumnos para que se reincorporaran de manera presencial.

“El uso de la infraestructura de cada salón que se dio de manera presencial a cada profesor, en el contexto de bioseguridad, el cuidado y contención a través de la orientación educativa frente al temor que podía enfrentar un profesor o un estudiante al regresar a la presencialidad”, concluyó.

patricia.ortega@eleconomista.mx