El expresidente de la petroquímica brasileña Braskem, Jose Carlos Grubisich, fue arrestado en Nueva York acusado de delitos de pago de sobornos, corrupción y lavado de dinero, informó la fiscalía de Brooklyn. Grubisich, de 62 años, fue detenido en el aeropuerto John F. Kennedy tras aterrizar en un vuelo proveniente de São Paulo.

El ejecutivo fue inculpado debido a “su participación en un esquema masivo de pago de sobornos y lavado de dinero, que implicó la transferencia de unos 250 millones de dólares de Braskem a un fondo secreto en los libros de la empresa”.

Y también “de usar, en parte, este fondo para pagar coimas a funcionarios gubernamentales, partidos políticos y a otros en Brasil para obtener y retener contratos y otras ventajas empresariales” en violación de las leyes estadounidenses. La fiscalía pidió al juez que Grubisich permanezca detenido debido a la seriedad de sus delitos y para impedir su fuga, ya que es un ciudadano brasileño y Brasil no extradita a sus ciudadanos.

La brasileña Odebrecht tiene 38.3% del capital de Braskem, y la estatal Petrobras controla 36.1% de la empresa. Durante el periodo que fue presidente, Grubisich firmó certificaciones falsas entregadas a la SEC.