"Con poco viento, cae al suelo, torre sin cimiento”, reza conocida frase y es que en la responsabilidad social mucho se ha hablado de buscar aliados estratégicos que tengan los mismos objetivos para generar sinergias y que los proyectos llevados a cabo no sean de solo una ocasión, sino que perduren en el tiempo multiplicando los beneficios que se pueden realizar si una empresa o compañía trabajara de manera individual.

Un ejemplo de este caso es Harpic, que en su búsqueda de generar conciencia sobre la crisis mundial de saneamiento, que muchas personas no conocen, pero basta decir que de acuerdo con datos de la ONU, 4,500 millones de personas carecen de acceso a un retrete seguro y 892 millones todavía defecan al aire libre, ha encontrado gran apoyo en Un Kilo de Ayuda, Rotoplas y Wazoku para hacer ruido sobre esta grave problemática.

El pasado 19 de noviembre se conmemoró el Día Mundial del Retrete que tiene por objetivo concientizar sobre la importancia de garantizar acceso a baños dignos, infraestructura y agua a nivel global, ante lo cual Harpic, Un Kilo de Ayuda, Rotoplas y Wazoku impulsan medidas y acciones para sensibilizar a la población sobre la necesidad de asegurar el acceso a los sistemas de saneamiento funcionales todos los días del año, para que las personas puedan vivir en entornos dignos alrededor del mundo.

“El Día Internacional del Retrete tiene mucho peso e importancia para generar conciencia sobre la crisis mundial de saneamiento, que muchas personas no conocen, pero en datos podemos decir que a nivel mundial una de cada tres personas no tienen acceso a un baño digno, y por ejemplo, en México, 7 millones de personas no cuentan con instalaciones sanitarias adecuadas, por ello la importancia de generar ruido alrededor de este día”, comentó en entrevista Carolina Mijares, gerente regional de Marketing de Harpic.

Entre los objetivos de la Organización Mundial de la Salud, a nivel mundial se encuentran alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible hacia 2030 y el tema 2021 es valorar los retretes, hacer conciencia, y el primer paso en Harpic, como parte de su primer pilar es contribuir al fortalecimiento de los mecanismos de saneamiento y diversificar las estrategias de higiene en sanitarios, agregó la vocera.

Cabe destacar que en julio de este año, Un Kilo de Ayuda, Harpic, Rotoplas, Casa Córdoba y Teleperformance, trabajaron la iniciativa “El poder de estar juntos” en el que sumarán esfuerzos en favor de la comunidad Mazahua del Estado de México y así, promover condiciones de salud e higiene en su centro comunitario, el hospital y el hogar.

El proyecto abarcó seguridad alimentaria, agua segura e higiene, los cuales se desarrollan a través de diferentes estrategias en soluciones de almacenamiento, protocolos de higiene de productos Harpic para los sanitarios y taller en temas clave de higiene dirigidos al personal de limpieza en el hospital.

En el centro Mazahua se contempló la instalación de cisternas y construcción de un bordo con capacidad de 1.5 millones de litros de agua, la construcción de camas de cultivo (Huerto Biointensivo) y desarrollo del bosque comestible y un taller de cultivo de temporal.

Mientras con las familias se trabaja en el diagnóstico comunitario participativo, instalación de cisternas y baños húmedos particulares y talleres sobre familiarización e instalación de sistemas de almacenamiento y saneamiento, así como entrega de productos Harpic a los hogares.

“La conversación con nuestros aliados ha demostrado gran impulso a nuevas alianzas, con ellos compartimos valores y objetivos; al plantear un tema cada uno nos ayuda a tener mayor acceso a diferentes recursos para entrar en comunidades que necesitan nuestro apoyo. Definitivamente vale la pena resaltar la importancia de generar alianzas para inspirar a la industria a hacer programas para ayudar al país, este tipo de alianzas genera un cambio y nos ha ayudado a proveer más baños dignos”, destacó Carolina Mijares.

Finalmente la gerente regional de Marketing de Harpic, considera que el mayor reto en estos temas es la creación de conciencia en la gente para valorar un baño, educarlas y que participen en programas, y el segundo en importancia es cómo hacerlo más escalable, para con más aliados brindar mayores soluciones.