La subsidiaria petrolera de Grupo Alfa, Newpek, abandonará sus operaciones internacionales para concentrarse únicamente en México, derivado de la necesidad de hacer eficientes sus inversiones, dijo Rodolfo Gamboa, vicepresidente senior de Energía en Grupo Alfa.

En el foro virtual organizado por la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos (Amexhi) detalló que Newpek cuenta con operaciones en el campo de shale Eagle Ford, en el sur de Texas, así como participación en el desarrollo de un activo marino en sociedad con Frontera Energy en Perú. “Estamos en proceso de desinversión para este año en que vamos a concentrar nuestros esfuerzos en México”, explicó el empresario.

En el país, Newpek opera cuatro campos, de los cuales dos corresponden a contratos integrales de exploración y producción (CIEP) en sociedad con Petróleos Mexicanos (Pemex), en los campos San Andrés y Tierra Blanca en Veracruz, además de dos contratos de licencia con una participación de 50% y el rol de operador de los bloques terrestres del área de Burgos BG02 y BG03 de la Ronda 2.3, en consorcio con la estadounidense Verdad Exploration México.

En total, Newpek recibió la adjudicación de 362 kilómetros cuadrados en estas dos áreas que se encuentran en la etapa exploratoria, con una inversión comprometida de 29 millones de dólares. Por lo pronto, los dos pozos que la compañía se comprometió a perforar en el campo BG03 corresponden a la primera etapa exploratoria del área, que concluye este año y puede ser prorrogada por otros cuatro años.

“No estamos afectando la inversión de proyectos en Burgos sino cumpliendo con el programa mínimo de trabajo y podemos resistir en llevando a cabo los estudios exploratorios con la reducción de actividad de forma creativa para contener la crisis”, explicó, “en los contratos de Veracruz, con Pemex, fungimos prácticamente como contratistas y dependemos del presupuesto de Pemex, pero aún así estamos por reducir costos para mantener producción e igualmente resistir”.

Por su parte, el country manager de Repsol, Sergio Limardo, aseguró que la campaña de perforación de la empresa en México se mantendrá pese a la crisis de los precios y la demanda que se vive a nivel global. En el bloque 10 de la Ronda 2.4, en las Cuencas Salinas del Golfo profundo, la española perfora en este momento su tercer pozo en el país, Júum1, con una inversión de 76.3 millones de dólares y la expectativa de un hallazgo de 221 millones de barriles de petróleo crudo equivalente.

Cabe recordar que Repsol fue la primera compañía en anunciar descubrimientos significativos en aguas profundas de México, en el área adjudicada en la licitación petrolera denominada Ronda 2.4, dentro del bloque 29, en los pozos Polok-1 y Chinwol-1.

“Estos descubrimientos confirman el compromiso que Repsol ha mantenido hasta la fecha con México y toda la cadena de valor energética, donde en los últimos dos años ha invertido más de 765 millones de dólares y ha generado más de 1,800 empleos, tanto directos como indirectos”, según el empresario, para quien el negocio de largo plazo que la firma tiene en México permitirá mantener las inversiones aun con menor actividad.

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