Aeromar busca liderar la aviación regional mexicana. Su director general, Andrés Fabre, no duda en asegurar que están listos para hacerlo durante este 2017, cuando celebrarán 30 años de operación ininterrumpida en pleno proceso de transformación comercial, mercadológica, flota y de operaciones.

Además, están por concluir los trámites correspondientes para la asociación con Grupo Synergy, presidido por Germán Efromovich y dueño de Avianca Holdings, que inyectará inicialmente 100 millones de dólares. Lejos han quedado los rumores de una eventual quiebra de la aerolínea.

El crecimiento de dos dígitos que ha registrado el transporte de pasajeros en México (de enero a noviembre del 2016 se había incrementado 12.1%) entusiasma a todas las aerolíneas, incluidos sus competidores directos: TAR y Aero Calafia.

Sonriente, el directivo ofreció una inusitada rueda de prensa matutina a bordo de su nuevo avión ATR 72-600, de 72 asientos, que dos días antes llegó al país procedente de Francia y forma parte del paquete de nuevas aeronaves que integrarán durante el próximo semestre (actualmente cuentan con 19). En noviembre pasado, el director de Aeromar anunció la compra de ocho nuevos aviones ATR (de los cuales ya recibieron tres) por 205 millones de dólares y la opción de sumar seis más, lo que representaría un monto total de 365 millones de dólares.

Un nublado futuro

Andrés Fabre tiene claro que las variaciones recientes en el precio del dólar generan presión a la aerolínea. Estima que se traduce en un incremento de costos de hasta 20% por los diversos gastos que están dolarizados, incluida su nueva compra, que es financiada con créditos que ellos buscaron.

Cuando tomamos la decisión de ir hacia delante con el plan de inversión en la renovación de flota, consideramos varias posibilidades sobre el tipo de cambio, incluidos los incrementos, por lo que ahora tenemos un cierto margen de operación. Confiamos en que el mercado seguirá creciendo a ritmos grandes , explicó.

En tres meses, Fabre cumplirá su primer año de dirigir Aeromar, y su amplia experiencia en el sector como integrante de otras aerolíneas le permite basar su confianza en que el mercado aéreo en México está llegando a una etapa de madurez importante en la que las empresas ya no están arrebatándose pasajeros sino que están generando más flujos.

Por ello, están explorando nuevas rutas, nacionales e internacionales, pero no adelanta vísperas. Ahora aterriza en 28 destinos dentro del país y dos fuera (Tucson y McAllen). Con sus nuevos aviones turbohélice de última generación, están en plena posibilidad de sumar la operación México-Nueva York, para lo cual les ayuda el nuevo convenio bilateral y la recién aprobada alianza Aeroméxico-Delta, que para su aprobación aceptaron ceder slots para volar la ruta referida. Estamos interesados en tener más slots, sí. Estamos viendo la posibilidad (de que les asignen algunos que dejen las aerolíneas aliadas) , agregó.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx