México descarta un nuevo recorte de su producción de petróleo de cara a la reunión el sábado de la OPEP y sus principales socios, dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador.

"No podríamos ajustar más nuestra producción", señaló el mandatario, que en abril pasado se comprometió a reducir el bombeo de México en 100,000 barriles diarios para ayudar a cumplir con el recorte de la oferta mundial decidido por los países productores para detener el desplome de los precios.

"Ya se informó a miembros de la OPEP de nuestra postura (...) Ya cumplimos y hay países, de acuerdo al mismo reporte de la OPEP, que no han cumplido cabalmente", afirmó López Obrador en su habitual conferencia matutina.

El gobernante pidió a esas naciones, que no mencionó, cumplir lo pactado en cuanto a la disminución de 9.7 millones de barriles diarios (mbd) para mayo y junio.

"Los países que ya cumplieron están demandando que todos cumplan (...) Ya hemos cerrado pozos petroleros para cumplir con el compromiso que hicimos", subrayó, apuntando que "cuando no hay acuerdo, todos salimos perjudicados".

Previo al recorte, la producción de México se ubicaba en 1.7 mbd, tras alcanzar 3-4 mbd en 2004. Las exportaciones de crudo representan un quinto de los ingresos del país, cuya economía sufre los estragos de la pandemia de la Covid-19.

La OPEP y sus principales socios, incluida Rusia, se reunirán a partir del sábado para examinar su acuerdo de reducción de la producción de petróleo, decidida para dar impulso a un mercado muy golpeado por el nuevo coronavirus.

López Obrador confirmó que la secretaria de Energía, Rocío Nahle, representará a México en la reunión por videoconferencia de la OPEP, asociación de la que su país no forma parte.

La estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) enfrenta una dura situación: perdió 562,200 millones de pesos (unos 23,500 millones de dólares) en el primer trimestre debido a diferenciales cambiarios que aumentaron su abultada deuda, y por el desplome de las cotizaciones.