Grupo Televisa y Univisión combinaron sus activos intangibles en una nueva compañía productora y comercializadora de contenidos audiovisuales que les permita hacer otros negocios desde plataformas streaming, a modo de convertirse en competidores de marcas de Internet como Netflix y Amazon Prime.

La nueva compañía, de nombre “Televisa-Univisión”, perfila una facturación anual de 4,000 millones de dólares y alcanzar un mercado de 600 millones de personas hispanoparlantes en todo el mundo, con su biblioteca de 300,000 horas de contenidos ya lista para su distribución y con la capacidad de esas televisoras para producir más contenidos a la carta, hasta 86,000 horas sólo en el 2020.

Las televisoras —que esperan el sí a su concentración por parte de la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) y del Instituto Federal de Telecomunicaciones de México (IFT), y de la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC)— ya tienen el 58% de la audiencia en televisión comercial para el caso de Televisa y el 66% de la audiencia hispana en Estados Unidos, en lo que toca a Univisión, de acuerdo con datos al 2020 del IFT y Nielsen.

Además de que Grupo Televisa recibirá 4,800 millones de dólares para expandir otros negocios en México y que aumentará su participación accionaria en Univisión del 36 al 45% de la compañía, existen otros factores que hacen atractiva esta operación; de ahí que a media jornada del miércoles la acción de Televisa repuntara 24.82% en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

Operación que no lastima la regulación de preponderancia

Grupo Televisa es agente económico preponderante en radiodifusión desde marzo del año 2014. Bajo esta denominación establecida por el IFT, la compañía está sujeta al cumplimiento de una política regulatoria que la obliga compartir infraestructura pasiva y a no discriminar a terceros operadores en la contratación de contenidos relevantes, entre otras disposiciones.

La combinación de los activos que cita la operación no incluye el traspaso de concesiones radioeléctricas de Televisa a la nueva entidad y tampoco pasa por la cesión de infraestructura física a favor de la empresa Televisa-Univisión.

De esta manera, la operación no golpea la política regulatoria respecto a la Oferta Pública de Infraestructura (OPI), a través de la que terceros contratan capacidad de infraestructura a Televisa en el negocio de televisión radiodifundida. Es decir, la operación respeta lo establecido por el IFT para que otros operadores puedan utilizar derechos de vía, conductos, mástiles, zanjas, torres, postes y otros sitios como predios o plantas de energía de Televisa para lanzar su propia señal de televisión al aire.

Televisa y Univisión también dijeron en un comunicado conjunto que su operación involucra la combinación de contenidos propios, por lo que tampoco se estaría vulnerando la regulación asimétrica que impide a Televisa contratar en exclusiva contenidos audiovisuales relevantes, como pueden ser las finales del futbol mexicano, los juegos olímpicos —cuyos derechos los tiene América Móvil— o el Mundial de la FIFA, del que Televisa sí obtuvo los derechos de transmisión para los mundiales de 2022 y 2026.

Izzi, Televimex, Operbes… compañías separadas

Las televisoras indicaron que la concentración se mantiene alejada de las empresas de radiodifusión y telecomunicaciones de Televisa. Entendido esto que Televimex (radiodifusión) y Bestel, Operbes, Izzi Telecom, Sky, entre otras, (telecomunicaciones) persistirán como compañías separadas.

Este hecho permitirá a Televisa continuar el crecimiento de Izzi Telecom, insignia de su negocio de telecomunicaciones fijas, e incluso, no compartir sus beneficios con otros actores.

A modo de ejemplo, Izzi Telecom y todo el negocio de cable dejaron a Televisa una utilidad de 940 millones de dólares en 2020, 885 millones de dólares en 2019 y 761 millones de dólares en 2018. En lo que toca a la división de contenidos, ésta reportó 615 millones de dólares para el grupo en 2020; pero en 2018, el dato fue de 739 millones de dólares, de ahí la importancia para Televisa de no incluir todos sus negocios en esta operación.

Contenidos a la carta, el negocio que viene

Univisión y Televisa tienen la intención de ir por los consumidores de productos streaming, es el origen de toda esta fusión de activos. Las plataformas de contenidos por Internet tienen por delante un mercado potencial de 116 millones de suscripciones en América Latina, que Digital TV Research estima que habrá en el año 2026 en esta región del mundo, prácticamente el doble de las que había en 2020.

Particularmente, México se convertirá en 2026 en un mercado de 29 millones de suscripciones activas a plataformas activas de streaming

Digital TV Research dijo recientemente que Netflix, Amazon Prime Video, Disney+, Apple TV+ y HBO representarán el 90% de las suscripciones OTT en 2026.

En ese año ocurrirá el Mundial de la FIFA, de la que América del Norte será sede. México entonces concentrará diez partidos y Grupo Televisa, como propietaria de los derechos de transmisión del Mundial de 2026 y después de los adelantos tecnológicos que traiga consigo la tecnología 5G, estará en condiciones de crear nuevos negocios en generación y distribución de contenidos multiplataforma.

El mercado objetivo de Televisa-Univisión, los OTT, generó en México 698 millones de dólares en 2019 y 881 millones de dólares en 2020, de acuerdo con Statista. El pronóstico es que ese negocio se elevará hasta los 1,400 millones de dólares en el 2024.

kg