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D-Stellar: más que un negocio de galletas, un espacio seguro para la comunidad LGBTQ+
Más allá de la venta de galletas, este proyecto nace como una respuesta a la discriminación laboral y busca generar comunidad, ingresos y visibilidad.

En México, 80% de los negocios LGBTQ+ surgen por necesidad ante la falta de oportunidades laborales y la discriminación, de acuerdo con Colmena41. En este contexto, emprendimientos como D-Stellar buscan ir más allá de la oferta de productos y convertirse en espacios seguros para la comunidad.
Con esta visión, Eduardo de Castilla creó como D-Stellar, una cookie shop conceptual que no solo vende galletas, sino que apuesta por generar un entorno donde las personas puedan sentirse vistas, libres y auténticas.
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Sin embargo, dice que el camino no ha sido fácil, puesto que ha recurrido a créditos para poder sostener el negocio. En sus redes sociales el emprendedor comenta que desde que inició el mundial las ventas bajaron considerablemente.
Como muchos emprendimientos en México, el camino no ha sido sencillo. Nuestros recursos son limitados, hemos tenido que asumir créditos para afrontar la situación económica del mercado y, por supuesto, hemos enfrentado jornadas de trabajo extenuantes para seguir conectando con la gente”.
Negocios LGBTQ+: motores de empleo e inclusión
En el marco del Día Internacional del Orgullo LGBT+, que se conmemora el 28 de junio, Eduardo de Castilla subraya la importancia de apoyar a estos negocios, no solo por su impacto económico, sino también por su contribución a la equidad y la representación.
De acuerdo con Colmena41, los emprendimientos de la comunidad generan en promedio 10 empleos directos y hasta 15 indirectos, consolidándose como motores de crecimiento económico y social.
“D-Stellar representa una invitación a brillar con autenticidad. Nuestra filosofía parte de una idea poderosa: incluso bajo presión, las estrellas siguen generando luz. Ese simbolismo también refleja la realidad de miles de emprendedores LGBT+ en México, porque arriesgarse a romper prejuicios, sostenerse emocionalmente y aprender a resistir no es nada sencillo”, agrega Hernán Castilla, socio y esposo de Eduardo.
Cada compra, cada visita y cada recomendación pueden traducirse en oportunidades reales para proyectos que históricamente han tenido que abrirse camino enfrentando barreras adicionales.
Porque cuando un emprendimiento LGBT+ crece, no solo crece un negocio; también crece la posibilidad de construir un México más fuerte, más equitativo y humano.
“El Pride no debería vivirse solo en junio. Apoyar negocios LGBT+ durante todo el año también es una forma de activismo, porque cada consumo consciente ayuda a construir una sociedad más justa, visible e inclusiva”, señala Eduardo de Castilla.



