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El Empresario

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¿Cómo abrir mercado en Estados Unidos?: Las rutas que tienen las pymes mexicanas

Expandirse a Estados Unidos exige diagnóstico empresarial, estrategia legal y conocimiento del mercado. La Asociación de Empresarios Mexicanos Estados Unidos-México destaca que las pymes tienen diversas rutas para internacionalizarse, desde exportar hasta adquirir negocios ya establecidos.

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Las empresas mexicanas encuentran nuevas oportunidades para crecer en el mercado estadounidense, siempre que planifiquen su entrada.Shutterstock.

Elizabeth Meza Rodríguez

Abrir mercado en Estados Unidos es uno de los pasos más ambiciosos para una pyme mexicana. Sin embargo, internacionalizarse no es solo cruzar la frontera, implica evaluar la madurez del negocio, entender el mercado objetivo y definir la vía de entrada más adecuada.

Gina Tello, presidenta binacional de la Asociación de Empresarios Mexicanos Estados Unidos-México (AEM-USA), señala que lo primero que deben hacer los empresarios es “realizar un diagnóstico de su empresa para evaluar el nivel de madurez”.

En muchos casos, la empresa funciona bien en México, pero el producto necesita ajustes para cumplir con estándares, regulaciones o preferencias del consumidor estadounidense. Adaptar empaque, certificaciones o incluso el modelo de comercialización puede marcar la diferencia.

Comprar, asociarse o exportar: las rutas de entrada

Para quienes tienen un producto y están iniciando o buscan una vía más rápida, existe la opción de adquirir una empresa ya establecida en Estados Unidos. Gina Tello explica que muchos empresarios estadounidenses optan por vender sus negocios al acercarse a la jubilación, lo que abre oportunidades para inversionistas mexicanos.

Por ejemplo, una papelería mexicana podría adquirir un negocio del mismo giro en Estados Unidos, lo que facilita el conocimiento del mercado local y permite introducir productos propios a través de un canal ya posicionado.

Otra alternativa es integrarse como proveedor de una empresa tractora estadounidense, modelo que ha cobrado fuerza con el nearshoring. En este esquema, la empresa mexicana no vende directamente al consumidor final, sino que suministra productos o componentes a una compañía mayor que los incorpora a su oferta.

Si bien este modelo exige altos estándares de calidad y cumplimiento normativo, puede ser una vía menos riesgosa para iniciar operaciones en el mercado norteamericano.

Aspectos legales y migratorios

La internacionalización también requiere claridad en materia migratoria y legal. Existen visas de inversionista y esquemas vinculados al tratado comercial que permiten operar en Estados Unidos, siempre que se cumplan ciertos requisitos de facturación y actividad económica.

Además, los empresarios pueden constituir una LLC (Limited Liability Company), figura legal que permite operar en Estados Unidos sin necesidad de residir en el país. Esto brinda certidumbre jurídica y facilita la relación con clientes y proveedores estadounidenses.

La elección del estado también es estratégica. Texas y California concentran gran interés por parte de empresarios mexicanos, pero mercados como Carolina del Norte o Arizona ofrecen oportunidades relevantes dependiendo del sector.

En este sentido, la AEM-USA ofrece asesoría para entender los costos involucrados en el proceso de internacionalización, desde la apertura de una tienda hasta la comercialización y la logística, considerando la complejidad de la ley aduanera.

Ventajas competitivas de México

México mantiene una posición sólida como exportador. Es líder mundial en berries y referente en productos como aguacate, café y lechuga. A ello se suma talento tecnológico y mano de obra calificada.

En algunos sectores, producir en Estados Unidos no resulta competitivo por costos laborales. Gina Tello ejemplifica que una pieza de joyería cuya manufactura en México puede costar 300 pesos en mano de obra, en Estados Unidos podría elevarse a 200 dólares, lo que impacta directamente en el precio final.

Esta diferencia fortalece la lógica de producir en México y comercializar en Estados Unidos, aprovechando la integración regional.

El papel del T-MEC en la integración regional

En medio del proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la especialista reconoce que existe incertidumbre política; sin embargo, el interés empresarial por mantener y fortalecer el comercio bilateral se mantiene firme.

La integración productiva entre ambos países es profunda. Sectores como manufactura, agroindustria y tecnología dependen de cadenas de suministro compartidas. Para las mipymes mexicanas, esto representa una oportunidad estratégica, insertarse en un mercado donde la demanda de productos y proveeduría mexicana es constante.

“Estamos en un proceso de renegociación y aunque cambiarán algunas cosas, definitivamente va a tener que haber un tratado de comercio bilateral, porque los dos países hoy tenemos una superdependencia el uno del otro comercialmente hablando”.

Más allá de los ajustes que pueda tener el acuerdo comercial, la interdependencia económica entre ambas naciones sugiere que el comercio regional seguirá siendo un motor clave de crecimiento. Para las pymes, el reto no es si deben mirar hacia el norte, sino cómo prepararse para hacerlo de manera estratégica y sostenible.

Elizabeth Meza Rodríguez

Editora El Empresario. Periodista especializada en emprendimiento, pymes, creación de negocios, management y liderazgo. Desde el 2017 coordina El Empresario

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