La Reserva Federal cumplió con la guía dirigida desde septiembre y anunció un alza de la tasa de fondos federales en un cuarto de punto, para llevar al rédito de un rango de 1.25% a 1.50 puntos.

Este es el tercer incremento de tasas que se realiza en el año, desde que Donald Trump está en la Presidencia de Estados Unidos, y con ello se reduce el diferencial que guarda la tasa de interés estadounidense con la que pagan en la Unión Europea y México.

La decisión fue tomada por el Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed (FOMC, por su sigla en inglés), con un solo voto en contra, el del presidente de la Reserva de Chicago, Chris L. Evans; en favor, destacan los de la propia presidenta saliente de la Fed, Janet Yellen, y de su sustituto, Jerome Powell, quien todavía participa como gobernador.

Este es el quinto incremento de tasas en 24 meses y el tercero del año, con lo que se confirma una aceleración del proceso de normalización de la política monetaria de la primera economía del mundo, acotó Carlos Capistrán, economista para México y Canadá en Bank of América Merrill Lynch.

En el comunicado informaron que continuará incrementándose la compra de activos que formó parte del programa de expansión cuantitativa, y subirá a 20,000 millones de dólares a partir de enero desde los 10,000 millones mensuales conducidos desde octubre.

En la última conferencia de prensa del año, que fue también la presentación final para Janet Yellen como presidenta de la Fed, la banquera central dijo que están trabajando ya en una “transición suave”, con su colega y próximo sustituto, Jerome Powell.

Como la única mujer que ha estado a cargo de esta responsabilidad, comentó a solicitud de los medios que confía en que se abran los espacios para el talento y la experiencia de los funcionarios.

el impacto de la reforma

Los miembros del Comité anticiparon tres movimientos de tasas para el año entrante. Prevén que la economía alcanzará una expansión de 2.5% en el 2018, con lo que consignan un alza desde 2.1%, que resulta del impacto positivo que tendrá en las decisiones de inversión la reforma fiscal en discusión. Estiman que el año próximo la tasa de desempleo caerá a 3.9% y que la inflación cerrará el 2018 en 1.9 por ciento. Esto es ligeramente por debajo del objetivo de inflación de 2 por ciento.

Al respecto, el economista en jefe de Deutsche Bank, Joseph LaVorgna, dice que le sorprendió que incluyeron expectativas sobre dos alzas más para el 2019 y una más en el 2020, que llevaría la tasa a un nivel de 3.1 por ciento.

Por tratarse del octavo anuncio monetario del año, la Fed tenía programada la conferencia de prensa y la publicación de los llamados dot plots, que son los resultados de una encuesta entre los miembros del FOMC para divulgar señales sobre cómo ven el rumbo de la economía, la inflación y el mercado laboral, determinantes para los próximos movimientos de tasas.

SE VA PREOCUPADA POR DEUDA

En la conferencia de prensa, la banquera central saliente admitió, a título personal, que se encuentra “preocupada” por la deuda “extraordinariamente alta” que mantiene Estados Unidos.

Los pasivos tienen a su país con un limitado espacio de reacción, y bajo riesgo latente ante la caída evidente de ciudadanos en edad de trabajar, el llamado baby boom, que sugiere una desaceleración para la productividad, desempeño económico y capacidad de generar tributos para el futuro.

Enfatizó que el Comité y la Fed son respetuosos de la decisión del Congreso de Estados Unidos y de las autoridades del país en materia fiscal, pero admitió que tal como va el progreso de la discusión sobre la reforma, un recorte de tasas impositivas para los inversionistas va a generar presión en la recaudación y, por ende, podría ser un estímulo para compensar esta falta en el mercado.

Respondió que al término de su paso por la Fed planea quedarse en Washington, pues su esposo es académico e investigador en Georgetown. Comentó que podría regresar también a la academia en Berkeley, California, pero no tiene nada planeado aún.

HISTÓRICO PASO POR LA FED

La salida de la política expansiva de Estados Unidos inició en diciembre del 2016, durante el segundo año de Janet Yellen al frente del Fed.

Yellen, quien dejará su responsabilidad en enero del 2018, pasa a la historia por ser la primera mujer en el cargo de presidenta del banco central más poderoso del mundo, también se convierte en la responsable de desarticular la política expansiva sin precedentes que mantuvo el instituto desde que estalló la crisis mundial, en septiembre del 2008.

El llamado tapering, que es la desarticulación de los programas de estímulos económicos, comenzó en diciembre del 2015, con la subida de tasas en 25 puntos base desde el 0 donde se mantuvo desde el 2008.

Tuvieron que pasar 12 meses para que el FOMC hiciera el segundo movimiento, de otros 25 puntos al alza. Para este año, el Comité con Yellen en la presidencia ha conducido tres incrementos de un cuarto de punto cada uno: en marzo, junio y ahora, lo que deja al rédito en un rango de 1.25% a 1.50 puntos.

Este año también, a partir de octubre, el FOMC con Yellen al frente decidió iniciar el proceso de reducción del balance del banco central, esto tras haber acumulado activos de deuda pública y privada como parte del programa de expansión cuantitativa aplicado desde el 2009.

El quantitative easing, con el que la Fed retiró pasivos en problemas para los agentes financieros, engrosó su hoja de balance en 4.5 billones de dólares.