Las entidades federativas aumentaron en promedio de forma nominal 29.6% el presupuesto para sus Secretarías de Desarrollo o Fomento Económico del 2012 al 2013.

Estos órganos son los encargados de fomentar y delinear acciones para el mejoramiento de las economías locales, de acuerdo con cada una de las leyes de egresos de los estados.

De las 32 entidades federativas del país, 22 aumentaron los recursos para estos organismos, que reciben diferente nombre en cada una, particularmente, cuatro lo hicieron en tres dígitos y otras 10 los redujeron.

Morelos, con una nueva administración, fue el que más aumentó el presupuesto para su Secretaría de Economía: pasó de 48 millones 26,000 a 239 millones 90,000 pesos ; un salto de 397.8% respecto del 2012.

Le siguieron San Luis Potosí con 166.4% más recursos programados para su Secretaría de Desarrollo Económico; Guerrero, donde los legisladores aprobaron 166.3% más recursos; Yucatán, también con nueva administración, la cual asignó 104.6% más de dinero; y Puebla, con un aumento de 49.2 por ciento.

Del otro lado de la balanza, en los estados de Michoacán, Nayarit y Baja California Sur fueron aquellos donde esta partida se redujo para este año en 56.1, 41.9 y 26%, respectivamente.

PLANEANDO EL DESARROLLO

Al respecto, el director del Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tec de Monterrey, José Luis de la Cruz Gallegos, así como el director de la consultoría Inteligencia Pública, Marco Cancino, coinciden en que los incrementos en los presupuestos para estas secretarías son positivos y denotan un mayor o menor interés por este rubro.

El problema para decir si es mucho o poco el dinero que se les asigna respecto de otras dependencias, es, primero, en qué lugar de las prioridades del estado está el tema productivo y económico. Segundo, cuáles son las metas que se han planteado. Y tercero, cuáles son los financiamientos que está recibiendo para cumplirlas , detalla.

Además, los montos de los presupuestos van muy de la mano con otorgar financiamientos productivos, fomentar y facilitar la atracción de inversiones y promover la competitividad y productividad; en ocasiones otorgan financiamientos para proyectos productivos, por lo que son un agente importante para definir hacia dónde va el estado en materia económica, qué metas se establecen y de qué forma se alcanzan, refiere De la Cruz.

En este sentido, el académico del Tec advierte que el componente del peso específico de la burocracia que hace a estas secretarías caminar debe estar bajo vigilancia, ya que de nada sirven aumentos sustanciales si son para el pago de una nómina ineficiente.

LOS QUE MÁS EROGAN

Cabe destacar, que respecto del monto bruto asignado, la Secretaría de Economía de Sonora es la que recibe más recursos, como participación en el total del gasto del estado 1.8%, equivalente a 799 millones de pesos.

A éste le siguen Guanajuato y Baja California Sur, los cuales asignan 1.5% de su gasto total a este tipo de secretaría, seguido de Colima y Morelos, con 1.1% ambos.

Del lado opuesto, la asignación para la Secretaría de Economía de Sinaloa representa apenas 0.06% de su Ley de Egresos, seguido del DF, Chiapas y Veracruz, donde apenas representan 0.1 por ciento.

El problema, me parece, es que la mayoría de los estados no cuenta con un planeamiento de desarrollo estatal que realmente acabe impactando.

Entonces, mucho del desarrollo económico queda recargado en el nivel federal y de alguna forma estas secretarías de lo que adolecen es de recursos suficientes vinculados a un plan ambicioso de desarrollo , explica De la Cruz.

erick.ramirez@eleconomista.mx