El banco francés Société Générale evitó un costoso y potencialmente vergonzoso juicio tras aceptar pagar casi 1,000 millones de euros (1,100 millones de dólares) para poner fin a una disputa de larga data con la Autoridad de Inversiones de Libia.

El segundo banco más grande de Francia que cotiza en Bolsa alcanzó un acuerdo de última hora ante acusaciones de la Autoridad de Inversiones de Libia de que se hicieron transacciones como parte de un esquema fraudulento y corrupto que involucró el pago de 58.5 millones de dólares por parte de Société Générale a una empresa registrada en Panamá.

Al resolver esta disputa (...) evitamos un largo juicio que habría requerido muchos recursos , declaró Frédéric Oudéa, presidente ejecutivo de Société Générale, a periodistas en una teleconferencia para comentar resultados y agregó que ahora el banco podrá concentrar sus energías en su negocio principal.

Un portavoz en París indicó que el banco pagará 963 millones de euros como parte del acuerdo con Libia, que opacó la divulgación de una caída de 19% en la ganancia neta de Société Générale en el primer trimestre, a 747 millones de euros.

El acuerdo también marca el fin de los procesos contra el empresario libio Walid Giahmi, que controlaba Lenaida, la empresa registrada en Panamá a la que presuntamente habría hecho pagos Société Générale y que fue disuelta en el 2010.

Aunque significativo, el acuerdo con Libia no marca el fin de los problemas legales para Société Générale, debido a que el banco aún está en conversaciones con las autoridades estadounidenses por transferencias de dólares que realizó a nombre de entidades con sede en países sujetos a sanciones económicas.

Oudéa, que busca dar vuelta a la página tras una serie de disputas legales y escándalos para concentrarse en un nuevo plan estratégico bajo una nueva estructura administrativa, dijo que esas discusiones continuarán al menos por varios meses más.

Los ingresos de Société Générale subieron 4.8%, a 6,500 millones de euros, por encima de las previsiones de 6,380 millones de euros arrojadas por un sondeo entre analistas, impulsados por sus actividades minoristas fuera de Francia, servicios financieros para compañías como la gestión de flotas y resultados más fuertes en su negocio de banca de inversión.