HUNTSVILLE, Canadá - Las potencias del grupo de los ocho (G8), reunidos este fin de semana en Huntsville (Canadá), no logran ponerse de acuerdo sobre una tasa global a la banca, indicó un alto responsable de Canadá.

"No hay acuerdo sobre una tasa bancaria mundial", explicó Len Edwards, jefe negociador canadiense tras una ronda de conversaciones entre los dirigentes de las ocho principales potencias mundiales.

El G8 se termina este sábado en Huntsville (Canadá) para dar paso inmediatamente luego en Toronto al G20, que agrupa a países ricos y emergentes.

Cada país es "libre de proceder como lo considere conveniente", recalcó Edwards. Francia, Alemania y Gran Bretaña se muestran favorables a la introducción de una tasa bancaria.

Cuando arranque la cumbre del G20 en Toronto, "cada líder tendrá la posibilidad de dar su punto de vista", añadió Dimitri Soulas, portavoz del primer ministro canadiense Stephen Harper.

Los países que "no tuvieron que utilizar el dinero de sus contribuyentes o cuyos bancos no quebraron no tienen la intención de aplicar una tasa", añadió, en referencia implícita a la situación en Canadá.

"Entiendo perfectamente a los países que tuvieron que utilizar dinero público", añadió el portavoz.

"El G20 puede ejercer un papel, crear un marco para ello, pero al final la política respectiva será tomada a nivel nacional", insistió.

Países como Brasil o India se muestran contrarios a una tasa bancaria y consideran que cada país debe actuar según sus conveniencias.

La tasa bancaria es uno de los temas a debate en el seno del G8 y del G20, junto a la reforma del sistema financiero internacional, las fórmulas para mantener el crecimiento económico o la política ante el déficit público.