El banco italiano Monte dei Paschi di Siena (BMPS), que está en dificultades, anunció el domingo por la noche, que seguiría adelante con su operación de recapitalización según el plan anunciado en julio, es decir, recurriendo al mercado.

Después de que la prensa informara el viernes de que el Banco Central Europeo (BCE) había descartado concederle un plazo para que aumentara su capital y así evitar la quiebra, se barajó la hipótesis de que el banco pudiera recurrir a un rescate por parte del Estado.

Sin embargo, en un comunicado publicado el domingo por la noche, tras una reunión del Consejo de Administración en Milán, el banco afirmó que éste había decidido continuar con las operaciones para el procedimiento (anunciado en julio y presentado) al mercado el pasado 25 de octubre, en el tiempo previsto por la autorización recibida .

Ésta se extiende hasta el 31 de diciembre.

A causa de la inestabilidad política generada por la dimisión del jefe de gobierno, Matteo Renzi, tras la victoria del no en el referéndum constitucional del 4 de diciembre, el banco solicitó al BCE un plazo hasta el 20 de enero para llevar a cabo su plan de salvamento, esperando que la situación se calmara.

El BMPS, el banco más antiguo del mundo, fue fundado en 1472 y es el eslabón débil del sistema bancario italiano, cuya fragilidad preocupa a los mercados.

El valor de las acciones de BMPS se redujo en más de 80% desde principios del 2016, por lo que puso en marcha un plan de rescate integral con la venta de 27.6 millones de euros de préstamos dudosos y un aumento de capital de alrededor de unos 5,000 millones de euros.

La primera parte de ese plan, una operación de conversión voluntaria de bonos, ya ha recaudado más de 1,000 millones de euros. Sin embargo, faltan aún 4,000 millones de euros.

El banco precisó que reabriría la conversión voluntaria a aquellos particulares que hubieran quedado excluidos en la primera operación.

De esta forma, podrían recaudarse entre 1,000 y 2,000 millones de euros, según la prensa italiana.

El plan del Monte dei Paschi contaba con el respaldo del primer ministro Matteo Renzi, quien renunció oficialmente a su cargo tras perder el referéndum realizado hace algunos días sobre su reforma constitucional.

La inestabilidad política causada por la renuncia de Matteo Renzi enfrió a los inversionistas, incluso a los fondos del Qatar Qia, dispuestos a invertir 1,000 millones de euros.