Si se presenta una salida importante de capitales del mercado mexicano, las tasas de interés internas podrían experimentar incrementos abruptos y el tipo de cambio una mayor depreciación, advirtieron autoridades integrantes del Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero (CESF), donde participan la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP)y el Banco de México (Banxico).

Este aumento en las tasas y la mayor depreciación del peso frente al dólar tendría repercusiones sobre los balances de los intermediarios financieros y de las empresas no financieras , enfatizaron.

Al interior del Séptimo Informe Anual, divulgado tras la primera reunión del 2017, reconocieron que la incertidumbre por la normalización de la política monetaria de Estados Unidos genera el riesgo de que se presenten ajustes abruptos en las carteras de los inversionistas.

De ser el caso, se limitaría la disposición de financiamiento externo para el sector público y privado mexicano, admitieron.

En la sesión, que es la tercera que preside José Antonio Meade, secretario de Hacienda, en su regreso a la dependencia y resulta la antepenúltima en la que participa Agustín Carstens, gobernador del Banco de México, consideraron que es posible que surjan presiones adicionales sobre la cotización de la moneda nacional frente al entorno económico que se ha tornado más complejo .

Destacaron que el efecto simultáneo de la presión cambiaria y del incremento en el precio relativo de los combustibles podría hacer más persistente el impacto en la inflación.

Inflación afectaría estabilidad financiera

En el análisis explicaron que un incremento persistente de la inflación puede tener efectos adversos en la estabilidad del sistema financiero .

En particular, una mayor inflación conlleva una caída del poder adquisitivo y mayores dificultades para cumplir con el servicio de la deuda que tengan con las instituciones de crédito .

En la medida que dejen de cumplir con sus compromisos financieros se vería reflejado en un deterioro en los indicadores de incumplimiento crediticio y en consecuencia en los balances de estas instituciones , añade.

En el análisis del riesgo de crédito, detallado por tipo de crédito, advirtieron que el índice de morosidad en la cartera de nómina tuvo un ligero incremento en los índices de morosidad ajustada en el último semestre del 2016.

Consideraron que esta situación debe vigilarse en los siguientes meses, así como cualquier cambio en la tendencia en la tasa de crecimiento, y en la calidad crediticia de esta cartera debido a las condiciones económicas imperantes .

Deudas en dólares, ?bajo la lupa

Las autoridades financieras destacaron que el uso de coberturas cambiarias para reducir el riesgo no es generalizado entre las empresas con pasivos en dólares.

Destacaron que la medida anunciada por la Comisión de Cambios, en febrero, sobre la oferta de coberturas cambiarias a instituciones financieras para que éstas a su vez las ofrezcan a sus clientes, podría beneficiar a las empresas con riesgo cambiario que hasta ahora no habían considerado protegerse mediante dicho instrumento .

Indicaron que a diciembre del 2016, la exposición en dólares representó 20.9% de la cartera comercial y 13.6% del saldo de la cartera total del sistema, por lo que consideran que no se observa un deterioro crediticio en la cartera denominada en dólares .

Sin embargo, enfatizaron que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) continuará vigilando con detenimiento la evolución de las exposiciones en moneda y el comportamiento crediticio de los principales deudores en dólares durante los próximos meses .

Asimismo, enfatizaron que resulta relevante dar seguimiento oportuno a las instituciones cuyos acreditados forman parte del grupo de empresas privadas no financieras que en los últimos años emitieron deuda en mercados internacionales .

Diagnosticaron que a pesar del reciente deterioro del tipo de cambio, que reconocieron acumula una depreciación de 64% desde el 2014, el servicio de la deuda de dichas empresas está dentro de niveles manejables , debido a que una fracción importante de deuda se hizo a largo plazo.

El CESF está integrado por José Antonio Meade Kuribreña, secretario de Hacienda, quien lo preside; Agustín Carstens, gobernador del Banco de México; Vanessa Rubio Márquez, subsecretaria de Hacienda; y Roberto Del Cueto Legaspi y Manuel Ramos Francia, subgobernadores del Banco de México.

También, lo integran Jaime González Aguadé, presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores; Norma Alicia Rosas, presidenta de la Comisión Nacional de Seguros y Finanzas; Carlos Ramírez, presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro; y Lorenzo Meade Kuribreña, secretario ejecutivo del Instituto para la Protección al Ahorro Bancario.

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