El riesgo país de Argentina se disparó el martes a su máximo de poco más de 10 años tras el colapso del sistema financiero de la víspera, como reacción al resultado adverso del gobierno en las recientes elecciones primarias, dijeron operadores.

El indicador de la banca J.P. Morgan trepaba 248 unidades, a 1,715 puntos básicos, a las 3:30 de la tarde, hora de Buenos Aires (18:30 GMT), su nivel más alto desde finales de abril del 2009.

También el peso mayorista mantuvo su sesgo bajista, con 4.29%, a 55.30/55.90 pesos por dólar, para derrumbarse en dos días 18.91 por ciento. Entre lunes y martes, el banco central vendió de sus reservas 105 y 150 millones de dólares, respectivamente.

“La incertidumbre crece por cuestiones de gobernabilidad, más cuando faltan muchas semanas para las elecciones generales. El duro golpe que recibió el gobierno en estas elecciones lo refleja el mercado, con un segundo día muy duro y tremendas pérdidas”, expresó un agente financiero de la banca privada local.

Los mercados financieros domésticos se derrumbaron el lunes, tras la abrumadora diferencia que el opositor de centroizquierda Alberto Fernández logró sobre el presidente Mauricio Macri en las primarias del domingo, lo que alejó la posibilidad de una reelección del mandatario neoliberal en los comicios de octubre.

El riesgo país estuvo gran parte del lunes desactualizado por la falta de negocios reales con los bonos soberanos del país sudamericano en Estados Unidos, cuando internamente el peso llegó a sufrir una depreciación en torno a 25% en el día, y los títulos públicos cedían más de 5 por ciento.

Agentes del mercado explicaron que muchas veces los sistemas informáticos desconocen una diferencia cambiaria tan abrupta, por considerarla un error, e imposibilita las posibilidades de transacciones con bonos.

El clima de inversión de América Latina se está deteriorando gradualmente por la acumulación del temor a una recesión en toda la región, mercados agitados por la guerra comercial entre Estados Unidos y China y ahora una repentina inestabilidad política en Argentina.

A su vez, el temor a que Argentina sume una nueva moratoria a su larga lista de incumplimientos crecía el martes, mientras los inversores seguían asimilando la dura derrota de Macri.

Moody’s augura incertidumbre

La derrota de Mauricio Macri y la consecuente victoria del dúo compuesto por Ángel Fernández y la expresidenta Cristina Kirchner dejaron nerviosos a varios agentes del mercado.

En esta oportunidad, la gigante clasificadora de riesgo Moody’s advirtió sobre el camino que está tomando el país trasandino. Señaló que el resultado de las votaciones del fin de semana “ha dado lugar a mayores incógnitas sobre el rumbo que pudieran tomar las políticas económicas después de las elecciones generales de octubre y sobre su posible impacto en el perfil crediticio de la Argentina”.

La compañía recordó además las razones de la baja en la nota crediticia argentina: “La creciente incertidumbre sobre el rumbo de las políticas y la volatilidad financiera que esto genera fueron factores clave en la decisión de Moody’s de cambiar de estable a negativa la perspectiva de la calificación “B2” de Argentina”.

Continúa subida del tipo de cambio

Dólar se encarece 1.74% y cierra en 58.30 pesos argentinos

El precio promedio del billete verde se ubicó en 58.30 pesos argentinos, 1 peso más que 57.30 del lunes. Es decir, aumentó 1.74%, aunque la buena noticia es que se mantuvo alejado de los precios máximos que se veían en algunas pantallas, de más de 61 pesos.

En el Banco de la Nación Argentina, el dólar sumó 3 pesos respecto del cierre del lunes. Terminó en 58 pesos. La ganancia en el arranque había alcanzado 6 pesos, pero con el correr de la rueda el precio se desinfló.

Estos movimientos se debieron a que el dólar mayorista quedó 2.80 pesos arriba, a 55.80 pesos. Desde temprano se percibió una misma reacción, los inversionistas a la espera, sin operar, guiados por la cautela. Por ello, el volumen fue muy reducido, apenas 600 millones de dólares.

En el recorte de ganancias tuvo que ver el Banco Central de la República Argentina, dado que vendió 50 millones de dólares en la primera subasta, al comienzo de la rueda, y 100 millones más sobre el final, además de 60 millones licitados en nombre del Tesoro. “Esto tranquilizó al mercado, pero se mantenía con un piso definido en 55 pesos”, comentó Gustavo Quintana, de PR Corredores de Cambio. (Con información de El Cronista / Argentina)