Las reservas internacionales del Banco de México aumentaron 313 millones de dólares, impulsando al saldo hasta 192,606 millones de dólares, de acuerdo con el estado de cuenta semanal del banco central.

Al cierre de julio, se completaron ocho semanas consecutivas de acumulación de activos, impulsados por la venta de dólares del gobierno federal y de Pemex al Banco de México; así como por el cambio en la valuación de activos internacionales.

Así, el saldo de la Reserva Internacional se aproxima al histórico de 196,010 millones de dólaresa alcanzado en enero del 2015. De acuerdo con la Comisión de Cambios, estos activos “representan una posición de liquidez para apuntalar y dar beneficios de percepción del soberano y de otros emisores en particular”.

Al 31 de julio, se han acumulado 11,728 millones de dólares, la mayor acumulación para un periodo similar desde el 2014. En ese momento, a través de un programa ex profeso de acumulación de activos, el banco central sumaba en las mismas 31 semanas, 13,658 millones de dólares.

De acuerdo con la información del banco central, el motor de la actual acumulación se encuentra en las ventas de dólares que ha realizado el gobierno federal al Banco de México, que en lo que va del año suma 6,252 millones de dólares; más la operación de compra-venta de divisas dirigida por Pemex, por 3,259 millones de dólares y 5,355 millones de dólares atribuidos a las operaciones netas en divisas efectuadas por entidades con el Banco de México.

Como un seguro

Desde Nueva York, el economista de BNP Paribas, Joel Virgen, explica que el saldo actual de reservas internacionales es una importante señal para el mercado.

Refiere que las métricas del Fondo Monetario Internacional indican que es un saldo óptimo pues son una especie de seguro para una emergencia.

“Son una especie de seguro, como el del auto lo mejor es no usarlo. Pero en caso de una emergencia, cuentas con él y te ayuda”.

Explica que cuando un participante del mercado ve este monto de activos, e identifica que el país cuenta con una línea swap con la Reserva Federal de Estados Unidos, y una Línea de Crédito Flexible abierta y disponible en el FMI, la señal es de confianza.

“México tiene un combo de medidas que juntas envían señal de estabilidad. Y en la presencia del choque adverso que ha mantenido la pandemia e incertidumbre económica hace sentido extender la señal de cautela y tenerlas ahí”.

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