Las reservas internacionales del Banco de México (Banxico) aumentaron 824 millones de dólares la semana que terminó el 24 de julio, lo que llevó al saldo a 192,292 millones de dólares, según el estado de cuenta semanal del banco central.

Se trata de la séptima semana consecutiva de acumulación de activos, impulsada principalmente por la venta de dólares de Pemex al Banxico y el incremento del cambio en la valuación de activos internacionales del instituto central.

Este nuevo saldo de la reserva internacional, se acerca al histórico alcanzado en enero del 2015, cuando el banco central contaba con un escudo anti choques externos  por 196,010 millones de dólares.

La relevancia ha sido explicada por el gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León, quien consigna que “representan una posición de liquidez para apuntalar y dar beneficios de percepción del soberano y de otros emisores en particular”.

En lo que va del año, se han acumulado 11,415 millones de dólares desde el 31 de diciembre del 2019 al 24 de julio.

El motor de esta acumulación anual, se encuentra en las ventas de dólares que ha realizado el gobierno federal al Banxico, que en lo que va del año suma 6,391 millones de dólares; más la operación de compra-venta de divisas dirigida por Pemex, por 3,367 millones de dólares y 1,657 millones de dólares atribuidos al cambio en la valuación de activos internacionales del instituto central.

Funcionarios del Banxico han explicado que la valuación de activos es el movimiento que resulta de la apreciación cambiaria de la moneda nacional respecto de las distintas divisas que integran a la reserva internacional.

Cae demanda por efectivo

En el mismo estado de cuenta, el Banco de México reportó una disminución en la demanda de billetes y monedas de 6,667 millones de pesos en la semana del 18 al 24 de julio.

Aún con la desaceleración semanal, esta base monetaria integrada por billetes y monedas en circulación, así como depósitos bancarios de cuenta corriente, registró una variación anual de 22.8% lo que significa que estuvieron en circulación 1 billón 909,612 millones de pesos.

En el comunicado, el banco central sostiene que “factores asociados a las medidas sanitarias implementadas en el país habrían aumentado la demanda de efectivo por parte del público como medio de pago”.

Esto, porque en el periodo reportado se completaron 15 semanas consecutivas de una demanda de doble dígito en el circulante.

Desde el 20 de marzo, al inicio de las medidas de distanciamiento social, la demanda de efectivo registró una variación anual de 11.9 por ciento.

Este comportamiento ha sido recogido y explicado por el banco central incluso en reportes como el trimestral donde subrayó que la “mayor demanda de activos monetarios líquidos (ha sido)por motivos precautorios tanto de hogares como de empresas (...) como resultado de los choques asociados con la pandemia de Covid-19”.

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