La recuperación de la economía mexicana estará sostenida por un entorno positivo favorable, que va desde la demanda externa, hasta condiciones cambiarias competitivas, observan expertos de JP Morgan, Barclays Capital (BarCap), y Bank of America Merrill Lynch.

En análisis separados, concuerdan en que la economía mexicana ha cobrado un fuerte impulso gracias a las manufacturas.

De acuerdo con Guillermo Mondino, economista para América Latina en BarCap, la reactivación económica de México es prueba de los fuertes vínculos que tiene la producción con Estados Unidos.

Este hecho lo ha detectado también el área de análisis de JP Morgan, pues consideran que las manufacturas se han reorientado hacia una recuperación .

El sector de autopartes ha jugado un rol determinante en el despegue de las manufacturas, según el análisis de JP Morgan.

De acuerdo con ellos, la producción automotriz aumentó 85.1% anual al cierre de marzo.

Según esta correduría, el PIB mexicano cerrará este año hasta 4.5 por ciento.

Podría sorprender

Según el reporte semanal de BarCap, que espera un crecimiento de 5.5% para México este año, además del fuerte impulso en la demanda de manufacturas, habrá una ventaja competitiva benéfica para los productos mexicanos; se trata del aumento del costo laboral en las manufactureras chinas.

Lo que en resumen, según el análisis, les hace pensar en que sí hay condiciones para esperar una recuperación económica mayor y sorprendente.

Sólo euforia

Aparte, Alfredo Coutiño, director de la consultoría económica de Moody’s, consideró que la economía mexicana carece de fundamentos estructurales de crecimiento, como son ahorro, inversión, productividad y cambio tecnológico, lo que limitará el despegue del PIB en el 2010, a 4 por ciento.

Dijo que la economía seguirá sin fuentes de crecimiento sostenido. Por tanto, cualquier pronóstico de un PIB mayor a 4% no es más que producto de euforia y optimismo del mercado.

En la nota titulada México se desacelerará en el 2011 , Coutiño evidencia, además, que por ser el próximo el año previo a las elecciones presidenciales, hay una alta probabilidad de que la economía se desacelere, por el ciclo político .

Existe razón para pensar que la presente administración estará más interesada en que el mayor crecimiento se dé en el 2012 a cambio de moderar el del 2011(...) las últimas tres administraciones siempre indujeron una desaceleración económica en su quinto año de gobierno, lo cual dejó a la economía en forma para despegar con mayor fuerza durante el último año de gobierno.