La recuperación de la economía mexicana volvió a poner freno durante agosto pasado, de acuerdo con los datos divulgados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), lo cual podría llevar a que se revisen a la baja las perspectivas de crecimiento para este año, señalaron analistas.

En el octavo mes del año, el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), que da seguimiento mensual al comportamiento de la economía mexicana, cayó 1.6% en comparación mensual, con cifras desestacionalizadas.

Lo anterior supone la caída más pronunciada en la economía desde mayo del año pasado, cuando se contrajo 2.5% mensual. Además, es la tercera contracción que se registra este año, pese a la reapertura de los diferentes sectores económicos; sin embargo, los repuntes en los casos de Covid-19 han incidido en la economía.

“La actividad vio su peor caída mensual en 15 lecturas, volviendo a niveles similares a los del segundo trimestre del 2016 y 4.5% debajo de lo visto previo a la pandemia. El desempeño obedeció, entre otros elementos, a la última ola de contagios, que afectó principalmente a algunos componentes del sector servicios”, indicó Alejandro Saldaña, subdirector de Análisis Económico de Ve por Más (Bx+).

Anteriormente, el Inegi dio a conocer el Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE). En éste, se previó que para la medición de agosto no se presentaría ninguna variación respecto a julio. Para septiembre el indicador muestra que se presentó un crecimiento de 0.1% mensual. 

“Este dato sería suficiente para que el crecimiento trimestral del PIB fuera negativo si el pronóstico de +0.1% mensual del IOAE para septiembre se cumple, lo que podría orillar a revisiones a la baja en los pronósticos del mercado”, señaló Marcos Daniel Arias, analista de Monex.

Para este año, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) estima que la economía crezca 6.3% anual, luego de la caída de 8.5% que se registró el año pasado por la crisis sanitaria y económica causada por el Covid-19.

En su comparación anual, el IGAE bajó su ritmo de crecimiento con una tasa de 3.8% en agosto, luego del dato de 7.6% de julio.

Sector primario y servicios caen

Al interior del reporte del Inegi se observó que la contracción de la economía se explicó por las caídas que se reportaron tanto en el sector primario como en el terciario, esto respecto al mes de julio.

En el sector primario, en donde se engloban a las actividades relacionadas con el sector agropecuario, se observó una contracción mensual de 2.4 por ciento. Sin embargo, Alejandro Saldaña destacó que pese a borrar el avance de 1.9% mensual del mes previo, es el único sector de la economía que se encuentra en un nivel pre pandemia no obstante su contribución al crecimiento es mínima.

En el sector de servicios, la contracción fue de 2.5%, con lo que hiló tres meses de caídas.

Dentro de este sector, los servicios profesionales, científicos y técnicos; corporativos; servicios de apoyo a los negocios y manejo de desechos y servicios de remediación cayeron 31.4 por ciento.

“El desempeño coincide con la implementación de la reforma en materia de outsourcing y dado que en años anteriores la participación de los servicios profesionales en el IGAE ha oscilado entre 6.0 y 6.5%, su mala racha se ha convertido en un limitante inesperado para el crecimiento económico”, explicó Marcos Daniel Arias.

Otros servicios que observaron una contracción en agosto fueron los de comercio al por mayor, con 6.5%; los servicios de esparcimiento culturales y deportivos, así como otros servicios recreativos con 2.9%; los servicios de transporte, correos y almacenamiento e información en medios masivos, con 1.4%; los servicios educativos, de salud y asistencia social con 0.3%; y las actividades legislativas, gubernamentales, de impartición de justicia y de organismos internacionales con 0.1 por ciento.

Industrias se salvan

En contraste, el sector secundario, en donde están las industrias, fue el único que mostró crecimiento en el octavo mes, en comparación con julio, con una tasa de 0.4%, con lo que hiló dos meses de avances.

Al interior, la construcción mostró una expansión de 1.9%, mientras que las industrias manufactureras de apenas 0.2 por ciento. En el otro extremo, la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, agua y gas se contrajo 2.5%, y la minería 0.1 por ciento.

“Los efectos de la variante Delta sobre las cadenas de proveeduría, así como los accidentes en plataformas de Pemex, restaron brillo a la aceleración en construcción”, señaló Alejandro Saldaña.

ana.martinez@eleconomista.mx