Los programas sociales que pretende impulsar el nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador costarían al erario público 1.5% del Producto Interno Bruto (PIB), lo cual se acerca a los 500,000 millones de pesos que busca generar en ahorro, expuso Federico Rubli, vicepresidente del comité nacional de estudios económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivo de Finanzas (IMEF).

“Del programa de becas para jóvenes que no estudian ni trabajan representaría un costo de 0.8% del PIB y duplicar la pensión para adultos mayores implicaría 0.7% del PIB; entonces se requieren 1.5% del Producto para financiarlos”, dijo en conferencia de prensa.

Detalló que son poco más de tres millones de jóvenes los que recibirían una beca de 3,600 pesos; mientras que el programa para adultos mayores implicaría otorgarles una pensión de 1,500 pesos y ampliar la cobertura.

De acuerdo con el organismo GESOC, cada joven que sea beneficiario de este programa social estaría recibiendo 43,200 pesos al año. En tanto cada adulto de la tercera edad percibiría al año 18,000 pesos anuales.

Para Rubli, una manera de generar ahorros al gobierno federal es eliminado el ramo 23 de provisiones salariales y económicas, mejor conocida como “la caja negra” del presupuesto o el fondo “moche”.

“Con la eliminación de este ramo se podrían generar ahorros de 200,000 millones de pesos, lo cual es casi la mitad del ahorro que busca tener el próximo gobierno. Podría ser un monto mayor, pero hay poca transparencia en este ramo para saber realmente cuántos recursos absorbe”.

Comentó que se requiere de una consolidación de programas sociales, en donde se elimine aquellos que presenten duplicidades o bien que puedan fusionarse.

Municionó que las propuestas en materia económica que ha difundido el equipo que conformará la SHCP, han hecho que los mercados reaccionaran de manera favorable, dado que se ha hablado de mantener una disciplina fiscal.

“Esto le ha dado tranquilidad a los mercados. En este momento al menos le dan el beneficio de la deuda. Le han dado un voto de credibilidad a su política macro y fiscal, la cual creemos que es sensata y ortodoxa”.

Precios en gasolina, complicado

Con respecto a la estrategia de subir o bajar los precios de la gasolina con respecto a la inflación, Rubli consideró que solo complicaría el proceso de la liberación de los precios de los combustibles.

“Si el precio internacional de la gasolina se desploma, con la fórmula actual se reduciría el precio de la gasolina en el país, pero sí lo ajustamos a la inflación van a subir”.

Reconoció que el problema que actualmente se tiene es que no se ha instrumentado de manera correcta la fórmula con la que se establecen los precios de la gasolina, por lo que se observa que cuando bajan en el extranjero, en México suben.

El IMEF prevé que la economía mexicana cierre este año con un avance de 2.30%; mientras que la inflación se ubicará en un promedio de 4.20%, para el tipo de cambio contemplan que cierre en un promedio de 19.50 pesos el dólar.

erp