El próximo gobierno contempla  llevar a cabo la metodología de un Presupuesto Base Cero para lograr ahorros de hasta 500,000 millones de pesos; sin embargo, expertos ven complicado que se pueda lograr en un año, sobre todo por el poco margen de maniobra que se tiene en las finanzas públicas del país.

“Difícilmente se logrará el ahorro de 500,000 millones de pesos en el primer año. Si bien se han planteado ideas de reducir salarios o prestaciones, calculamos que eso podría generar un ahorro por 5,000 millones de pesos (...)  lo que más se puede hacer en un primer año es reorientar el gasto para hacerlo más eficiente”, expuso James Salazar, subdirector de Análisis Económico de CIBanco.

Comentó que si bien la idea de plantear un Presupuesto Base Cero es buena, debe llevarse a cabo de manera gradual para lograr impactos más significativos a lo que se vio en el 2015 cuando se propuso esta misma metodología.

“Es una buena idea que se puede retomar, pero hay que estar conscientes de que se llevará en un proceso de varios ejercicios fiscales. Difícilmente puedes eliminar varios programas y hacer un inventario nuevo”, explicó.

Ayudaría a mantener superávit primario

Para Esteban Polidura, director de Inversiones para UBS en México, la idea de llevar a cabo un Presupuesto Base Cero es un objetivo que vale la pena perseguir, pues permite a la misma administración ser más exigente y disciplinado con el uso de los recursos públicos.

“Comenzar con una mentalidad de base cero va a ser significativo, ya que ello permitirá continuar con un superávit primario; esta estrategia exige ser más disciplinado de lo que se era antes”.

Refirió que el mercado va a estar sumamente vigilante de factores como el gasto y la deuda, por lo que el siguiente gobierno debe ser muy disciplinado.

“Los mercados en general reconocen a México como un país donde el tema de finanzas públicas van por buen camino (...) el hecho de perseguir la idea de un Presupuesto Base Cero al final del día sería bueno, ya que te crea un hábito de disciplina financiera y que en los siguientes años puede quedar como una forma de seguir trabajando”.

Adrián García, investigador de ingresos e impuestos del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), comentó que más que pensar en una base cero, se tiene que ver como una reingeniería total del gasto.

“Tienen que meterse a mayor profundidad en temas de programas presupuestarios, en cuanto a cuáles funcionan y cuáles no, es una forma exhaustiva de ver cuáles están funcionando”.

Añadió que el Presupuesto Base Cero habla de no gastar más de lo que se ingresa, pero con las propuestas que ha hecho el próximo gobierno, es necesario que busque nuevas fuentes de ingresos.

Regular gastos fiscales

El investigador del CIEP agregó que otro de los temas que se deberían estar revisando de manera periódica son los gastos fiscales, es decir, aquellas exenciones, deducibilidades y condonaciones que se hacen a ciertos contribuyentes para que no paguen impuestos.

“Se debe revisar si los gastos fiscales que existen cumplen con el objetivo por el que fueron creados y ver si siguen siendo necesarios como la tasa cero del IVA. Este gravamen es uno de los mayores gastos fiscales del gobierno, y por la que se dejan de percibir grandes recursos”.

El analista de CIBanco concluyó que debido a la curva de aprendizaje que van a tener los nuevos funcionarios de Hacienda, lo mejor sería llevar un Presupuesto Base Cero de manera gradual, en donde primero evalúen los programas e identifiquen claramente cuáles se van a eliminar, y a mitad del sexenio puedan hacer bien la reestructuración.

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