El crecimiento del costo financiero del sector público, que se refiere básicamente al pago de intereses por la deuda que genera el país, se está convirtiendo en un tema preocupante, en el sentido de que se tendrán que utilizar mayores recursos de las finanzas públicas para saldarlo, coincidieron expertos.

Fausto Hernández, investigador del Centro de Investigaciones y Docencia Económicas (CIDE), expuso que el costo financiero de la deuda comenzó a subir a partir del 2010; si se compara con lo que prevé el gobierno para el 2016, significaría un crecimiento de 0.5% del Producto Interno Bruto (PIB).

El gobierno dice que la reforma fiscal va a recaudar 1% del PIB, entonces, para hacer sólo una dimensión de la gravedad, estamos hablando que la mitad de la reforma fiscal se la está comiendo el pago de intereses de la deuda , explicó.

De enero a septiembre de este año, el costo financiero del sector público sumó 258,962 millones de pesos, monto mayor a lo que se recaudó por el Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS), 257,036 millones de pesos, y casi la mitad de los 539,083 millones de pesos que se recaudaron por IVA.

De acuerdo con información del Paquete Económico 2016, el costo financiero del sector público para este año será de 413,900 millones de pesos y para el 2016 subirá 14.4%, con un total de 473.5 millones de pesos; pasará de 2.3 a 2.5% como porcentaje del PIB.

Insostenible en el largo plazo

José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), comentó que el problema de este crecimiento es que se está comprometiendo la capacidad financiera de los gobiernos futuros.

El costo financiero se está incrementando por el aumento de la deuda, la cual llegará a 47.8% del PIB en el 2016. Si bien el gobierno ha tenido ingresos adicionales por la reforma fiscal, podrá enfrentar este problema en el corto plazo, pero para el largo plazo no va a ser sostenible .

Destacó que para el 2017 y el 2018, el escenario será más complicado para las finanzas públicas del país, debido a que habrá un incremento en las tasas de interés, y ello ocasionará que el costo de la deuda sea más caro.

Vidal Llerenas, secretario de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados, indicó que este tema será llevado a la mesa de discusión del Presupuesto de Egresos de la Federación 2016, que tendrá que aprobarse a más tardar el 15 de noviembre.

Para el 2016 habrá un incremento de alrededor de 50,000 millones de pesos, los cuales no creemos que se vayan a necesitar, por lo que proponemos que si no se utiliza a 100% se pase directo al pago de deuda , expuso.

Mencionó que de acuerdo con informes de la cuenta pública de la Auditoría Superior de la Federación, en el 2013 hubo 20,000 millones de pesos que no se usaron, por lo que para el próximo año debe pagarse para disminuir deuda.

Gasto corriente, absorbente

En otro tema, el investigador del CIDE, comentó que el gasto del gobierno federal cada vez es mayor. En 1992 su nivel más bajo representó 17% del PIB, y en el 2014 el nivel más alto, que fue 26% del PIB; es decir, 8 puntos es lo que ha aumentado el tamaño del sector público.

Este incremento se usó principalmente en servicios personales, gastos de operaciones, subsidios y transferencias, mientras que la inversión física sube pero no como debería , agregó.

Ahora, para el 2016, expuso, la SCT tendrá un recorte de casi 30%; es decir, se sacrificó a uno de los motores de crecimiento de la economía del país.

La realidad es que las finanzas públicas presentan un problema de sostenibilidad y viabilidad muy fuerte que arrastra desde hace varios años y para los próximos tres o cuatro años con veremos un amarre de cinturón brutal , concluyó.