De enero a noviembre del año pasado, los ingresos que obtuvo el gobierno federal por concepto de Impuesto sobre la Renta (ISR) sumaron 1 billón 420,918 millones de pesos, lo que supuso un crecimiento de 4.9% real respecto al mismo periodo del 2016.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el crecimiento que tuvieron los ingresos por ISR a noviembre del 2017 es igual al crecimiento que se reportó en el 2014, cuando se implementó la reforma hacendaria.

En el 2015 y durante el mismo periodo, los ingresos por este gravamen tuvieron una variación real de 21.7% —la más alta en lo que va del sexenio de Enrique Peña Nieto—, mientras que en el 2016 presentaron un menor ritmo de crecimiento, de 11.4 por ciento.

De acuerdo con Héctor Valencia, catedrático de la Escuela Bancaria y Comercial, la desaceleración en el ritmo de crecimiento de estos últimos años se debe a que la reforma hacendaria que se implementó en el 2014 ya no tiene el mismo impulso de antes.

“No creo que se esté gastando (la reforma), sino que más bien tuvo un boom, porque lo que hizo fue volver formales a muchos que estaban en la economía informal y esto generó que la base de contribuyentes se ampliara, lo que a su vez generó mayor recaudación. Ahora, si bien se siguen agregando contribuyentes a la base gravable, es en menor cantidad”, afirmó.

Aunado a lo anterior, indicó que el gobierno deberá analizar el sistema tributario y ver la manera de ampliar aún más la base de contribuyentes, dado que más de la mitad de personas que son económicamente activas siguen en la informalidad.

Cabe destacar que durante los primeros 11 meses del año pasado la recaudación por ISR representó 40.3% de los ingresos presupuestarios del gobierno federal.

De acuerdo con la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) del 2017, se espera tener ingresos por un total de 1 billón 425,802 millones de pesos por concepto de ISR, lo que significa que a noviembre del año pasado este gravamen recaudó 99.6% de lo pronosticado.

Para este año, la LIF 2018 contempla que los ingresos por este gravamen sumen 1.5 billones de pesos, es decir, 9.8% más que lo previsto para el año pasado.

REFORMA ESPEJO NO ES CONVENIENTE

Ante la reforma fiscal estadounidense, en donde se recortó la tasa de ISR corporativo de 35 a 21%, expertos coincidieron en que México no está en condiciones para realizar un recorte similar, ya que se perdería un gran monto de recaudación tributaria, lo que podría afectar las metas del gobierno.

“Si en México se realiza una reforma espejo a la de Estados Unidos, no funcionaría. Debemos tener en cuenta que nuestro país es atractivo porque tiene una mano de obra barata y eso no lo va a compensar la reforma estadounidense, es mucho más sustancial el ahorro por mano de obra que el beneficio fiscal que se le da a las empresas”, explicó Héctor Valencia.

Agregó que debido al déficit con el cual cuenta México, y el cual no es recomendable financiar con deuda, el gobierno entrante deberá analizar el esquema fiscal de manera detallada, para ver cómo poder reducir ese déficit.

Por su parte, Julio César Mora Cuevas, integrante de la Comisión de Finanzas y Sistema Financiero del Colegio de Contadores Públicos de México, afirmó que aunque es difícil que este año suceda, el gobierno sí debe plantearse la necesidad de hacer una nueva reforma fiscal.

“La autoridad aún no se ha pronunciado de una manera clara, pero durante este año el gobierno lo que tendrá que hacer es un análisis de la reforma, las finanzas públicas del país y ver si es prudente bajar el impuesto también en México”, abundó.

Al igual que el catedrático de la EBC, Julio César Mora acotó que para el gobierno no es prudente endeudarse más, por lo que la propuesta de homologar el IVA podría ser una opción para subsanar los ingresos.