La fragilidad financiera de la banca española y la mínima actividad económica que está arrojando el sistema productivo del país, son los principales factores de alerta que están captando los mercados mundiales, advirtió el banco francés Societé Générale.

Al interior de un reporte especial, economistas de la entidad observaron que el alto desempleo, los precios de la vivienda y el PIB son los factores macroeconómicos de mayor preocupación para los inversionistas.

Evidenciaron en consecuencia que estas vulnerabilidades son factores que terminarán por dificultar la disponibilidad de fondeo para el gobierno, entidades financieras y empresas españolas.

Según el análisis, España tiene una tasa de desempleo del 24.44%, que es la más alta de Occidente y duplica la registrada por el país en 2008.

Con este alto nivel de desocupación, agregaron, es obvio el mayor endeudamiento y la mora que están presentando los acreditados de la banca, lo que ha llevado a mínimos la demanda interna.

En el análisis advirtieron que estos elementos alimentan la contracción del PIB que es ya evidente.

FRAGILIDAD BANCARIA

Acerca del sistema bancario español, refirieron que probablemente las instituciones requerirán un monto mayor de ayuda financiera dirigida desde el gobierno.

De acuerdo con la segunda reforma financiera aprobada en menos de tres meses en España, el gobierno estima que tendrá que otorgar unos 15,000 millones de euros a los bancos para garantizar su viabilidad financiera.

Esta inyección se sumaría a los 54,000 millones de euros que ya han erogado para saneamiento de la banca, según lo aprobado en febrero pasado.

En el reporte, los analistas recuerdan que también las autoridades financieras de España decidieron elevar del 7% al 30% las provisiones de los bancos, recursos que servirían para cubrir un eventual deterioro de los activos.

Esta nueva disposición podría limitar más la capacidad de fondeo de los bancos, advirtieron los analistas.

ESTABILIDAD LEJANA

En el análisis, los expertos del Societé Générale consideran que el gobierno no logrará cumplir con los objetivos camino a la consolidación fiscal en este y el año próximo.

Aún cuando el gobierno mantiene su compromiso de bajar el déficit a 5.3% este año, los analistas del banco consideran que en ausencia de más recortes al gasto éste apenas bajará a 6.5% este año y 6.3 por ciento.

Además, explicaron que como España se encuentra en riesgo de un nuevo recorte de calificación en las tres agencias más grandes, la incertidumbre es mucho mayor.